La Navidad regaló a algunos el placer desconocido en los últimos meses de disfrutar de una capital en la frontera con el silencio. El caos frenético de la construcción por doquier dio paso al espectáculo de una ciudad en vías de convertirse en urbe ultra moderna, ¡ojalá! amigable con sus habitantes. Hoy vuelven el apuro, los tranques, la impaciencia, los pitos: la neurosis colectiva. Que nos sea breve.
CIUDAD DE PANAMá
Calma total
26 dic 2013 - 05:00 AM
