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Catalanes reivindican oposición a la independencia

Catalanes reivindican oposición a la independencia
Catalanes reivindican oposición a la independencia

Miles de catalanes partidarios de seguir en España se manifestaron ayer domingo en Barcelona para reivindicar a Tabarnia, una región ficticia ideada para combatir los argumentos del independentismo y, en caso de secesión, intentar separarse de Cataluña.

En la primera manifestación para reclamar la creación de esta nueva región ubicada en las zonas menos independentistas de Cataluña se congregaron alrededor de 15 mil personas, según la Guardia Urbana, y entre 175 mil y 200 mil, según los organizadores.

Los manifestantes, enarbolando banderas españolas y también las creadas para esta ficticia región, llenaron el centro de Barcelona hasta llegar frente a la sede del gobierno de la región, en el cual los independentistas disponen de mayoría absoluta en escaños en el Parlamento.

“Estamos aquí porque estamos hartos, hartos del proceso independentista, de que una minoría nos lleve por el despeñadero”, afirmó Mari Carmen Guerrero, una administrativa de 33 años de edad con una bandera de Tabarnia colgada al cuello.

La iniciativa de Tabarnia se popularizó justo después de las elecciones del 21 de diciembre ganadas por los separatistas, aunque sin superar el 50% de los votos.

Fue saludada por partidos políticos antiseparatistas como Ciudadanos (centro-derecha), la formación más votada en la región, o el Partido Popular (PP, conservador) del jefe de Gobierno español Mariano Rajoy.

Sus ideólogos tomaron el argumentario independentista y lo utilizaron para reclamar la separación de las áreas metropolitanas de Tarragona y Barcelona, con minoría a favor de la secesión, a diferencia de las rurales Girona y Lleida.

Incluso, en enero invistieron al dramaturgo antinacionalista catalán Albert Boadella como presidente en el exilio, en referencia irónica al expresidente regional Carles Puigdemont, que quería gobernar desde Bélgica al estar perseguido por rebelión y sedición en España.

Muchos de los manifestantes llevaban una careta de Boadella, residente en Madrid y ausente en la protesta, mientras lanzaban gritos de “Puigdemont a prisión” o “Viva Tabarnia libre”. “Es una broma con la idea de que se den cuenta de lo ridículo de sus argumentos y de lo disparatado que es todo esto”, señaló José Luis Cortés, jubilado de 72 años de edad.

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