Catar rechazó una serie de exigencias de varios otros países árabes para restaurar las relaciones, dijo ayer el ministro de Relaciones Exteriores Mohammed bin Abdulrahman al-Thani, quien afirmó que el ultimátum emitido no apunta a lidiar con el terrorismo, sino a socavar la soberanía de su país.



Empero, dijo que Doha aún está lista para sentarse a discutir sobre las quejas de sus vecinos.



Previamente, el presidente ruso, Vladimir Putin, conversó con los líderes de Catar y Bahréin sobre la disputa.