JUSTICIA

Cedalise, los fallos y el poder de las firmas de abogados en la CSJ

Cedalise, los fallos y el poder de las firmas de abogados en la CSJ
Cedalise, los fallos y el poder de las firmas de abogados en la CSJ

El 10 de diciembre de 2015, el entonces presidente Juan Carlos Varela nombró a dos magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ): Ángela Russo en la Sala Primera de lo Civil; y Cecilio Cedalise en la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo.

Al igual que ahora, el Órgano Judicial enfrentaba grandes retos: fallos tardíos, supuesta corrupción, tráfico de influencias y presupuesto limitado. Se apostaba por rostros frescos y con alto sentido de la justicia para darle un vuelco al sistema. Pero el mandatario se desencantó pronto de sus designados.

Supuestas conversaciones de WhatsApp entre Varela y el abogado Eduardo Valle, filtradas por el sitio digital Varelaleaks, no solo dejan al descubierto el malestar de Varela por decisiones de Cedalise y Russo en la Corte Suprema, sino el hecho de que en Panamá las firmas de abogados ponen magistrados.

El recomendado

¿Por qué Varela se quejaba con Valle? Porque, según los chats, fue la persona que le recomendó designar a Cedalise en la Corte.

Eduardo Valle es socio del bufete Mendoza, Arias, Valle y Castillo, firma de abogados de la familia Varela.

“Yo le voy a hablar duro en mi casa. El es magistrado por mí”, le habría dicho Valle a Varela el 29 de agosto de 2017. En ese momento, el ahora exmadatario ya se quejaba de la actuación de Cedalise, y Valle metía la mano en el fuego por su recomendado. “Él viene para mi casa, pues nada quiero tocar por teléfono. Dame los casos concretos. El responde a nosotros a más nadie. Yo creo que el tema ha sido comunicación”, habría afirmado el jurista. “No es así. Es corrupción”, le habría respondido Varela, quien, de paso, aprovecharía para recriminar acciones de Ángela Russo. “La Russo tumbó Finmeccanica y Riegos de Tonosí. Está circulando un fallo para tumbar Riegos de Tonosí”.

Días después de esa conversación, en efecto, se dio a conocer que la Corte no aprobó investigar al expresidente Ricardo Martinelli por supuestas anomalías en el caso del fallido proyecto de Riego de Tonosí. La ponente: Russo.

En esa época, otro fallo de la Corte que tuvo como ponente a Russo generó controversia y enfrentó al Ministerio Público con la Corte: el que tumbó parcialmente el caso de los radares comprados a Finmeccanica.

La conversación no paró allí. Varela habría dicho: “Ayú lo tiene mareado con viajes, y Ayú ya se abrió y está desafiando para ayudar a sus abogados amigos”.

El 25 de octubre de 2017 se retomó la comunicación. “¿Qué dice su amigo de la gracia de hoy. Quiero saber que está pasado?”

Ese día, la procuradora Kenia Porcell dio a conocer que el Juzgado Duodécimo Penal negó una prórroga a la Fiscalía Especial Anticorrupción para seguir investigando el caso Odebrecht. ¿Acaso el caso Odebrecht estaba relacionado con “la gracia” que mencionó el entonces gobernante?

Claramente molesto, Varela habría dicho: “Voy a hablar con él, pero la última vez que habló conmigo fue y se lo dijo a Jose Ayú Prado. Y vino con una locura de reelegir a Ayú cuando ese señor debe es renunciar”. El 4 de enero de 2016, Ayú Prado fue reelecto como presidente de la Corte. Russo y Cedalise, con apenas horas de haberse juramentado en los puestos, le dieron su voto, decisión que provocó una ola de críticas.

Rubén era el elegido

En esa ocasión, Varela le habría indicado a Valle que esperaba que entendiera “su molestia” cuando no lograron que “Rubén aceptara el cargo”.

El Rubén al que se habría referido Varela sería el abogado Rubén Castillo, otro de los socios de Mendoza, Arias, Valle y Castillo.

Eduardo Valle le habría contestado: “Rubén. No quiere abandonar la firma. Es el futuro de él y su hijo”.

“El paquete”

El 23 de noviembre de ese mismo año, los asuntos de la Corte volvieron a estar en los supuestos diálogos de Varela y Valle. Al Ejecutivo le correspondía nombrar a dos nuevos magistrados y el presidente lanzó su carta: ¿Castillo para la Corte. Aunque sean cuatro años?, le habría preguntado el expresidente a su amigo.

La supuesta propuesta estaba acompañada de otros incentivos. “Le hacemos un paquete a él y a la firma. Los rabi [rabiblancos] quedarían muy agradecidos. Podemos cerrar tres a cuatro clientes grandes para apoyarlo. Así lo hacen las firmas. Ponen a su gente”, habría escrito Varela.

Valle habría contestado: “Coño sería maravilloso. Pero hay que hacer un paquete muy bueno. Rubén es el mejor abogado después de mí. Me abre un hueco en la firma”.

En otra oportunidad, Valle le habría contado a Varela que tenía cita con “Zamorano”, que quería ser “ratificado”. Para entonces, el magistrado Abel Zamorano, a pesar de ser suplente, actuaba como principal a raíz de que el titular, Alejandro Moncada Luna, había sido condenado por la Asamblea Nacional por enriquecimiento injustificado y falsedad.

Pero, a mediados de noviembre de 2017, Valle habría vuelto a insistir: “¿Zamorano se queda? Yo creo que también”, y por ahí mismo le habría sugerido que nombrara al abogado Orlando Tovares como suplente de Cedalise, pues era de su total confianza. Esa petición sería recurrente en las distintas conversaciones, pero Varela nunca le hizo caso. Zamorano fue ratificado como magistrado de la Corte casi dos años después: el 11 de marzo de 2019.

Apartamento en la playa, casa en El Valle

Otro día de diciembre de 2017, Varela habría vuelto a quejarse de Cedalise. Habría dicho que tenía apartamento de playa en Bijao, “con los rabi”, y que se estaba construyendo una casa en El Valle. Ese día, el entonces presidente le habría ofrecido a Valle ser magistrado. “Debes aceptar la Corte tu. Sala civil. Y te retiras poniendo orden. Le consigo una Not a la firma para compensar. O la sala penal. Deja a Rubén tranquilo con tus hijos”, le chatearía Varela.

¿A qué se refería el expresidente cuando le ofreció una Not a la firma? ¿era una notaría?

Valle le respondió que era nacionalizado panameño, porque nació y vivió una semana en Nicaragua. Fue por esos días cuando el entonces presidente y su gabinete designaron a la fiscal anticorrupción Zuleyka Moore y a la abogada Ana Lucrecia Tovar de Zarak como magistradas, pero la Asamblea, entonces presidida por Yanibel Ábrego, de Cambio Democrático, en alianza con el Partido Revolucionario Democrático (PRD), no las ratificó, acción que terminó de romper el pacto político que el Partido Panameñista, entonces colectivo oficialista, tenía con el PRD y CD.

Los reclamos de Varela por los fallos de Cedalise siguieron en 2018. Se recrudecían cada vez más cuando el colonense votaba a favor de recursos que favorecían al expresidente Martinelli en el caso de los pinchazos, proceso del que fue declarado no culpable el 9 de agosto de este año.

El día en que la procuradora Porcell le renunció a Varela

“Señor ya estoy cansada. Me quisiera ir ya”, le habría dicho la procuradora Kenia Porcell al presidente Juan Carlos Varela el 19 de mayo de 2018,
según supuestas conversaciones filtradas por el sitio Varelaleaks.

Un día antes, Porcell se habría quejado con Varela  de que habían ido a notificar a West Valdés, investigado por el caso Jal offshore,  y no dejaron entrar a la fiscal: “¿Cómo es posible que un preso haga lo que le dé la gana? Ponga orden en El Renacer. Ya no soporto esta lucha con los que se supone deben apoyar”, le habría dicho.  Varela, que estaba en Israel, le contestaría: “Enseguida le escribo al ministro Rubio”. Intentaba animarla: “Vamos con todo. Usted está ganando. Panamá está ganando”.  Porcell lo rebatía: “Estoy en una arena movediza que me está hundiendo cada vez más”. El expresidente le habría  recordado la fuerza de los casos que ella había adelantado. Pero Porcell era pesimista. “Estoy luchando contra todos”, y le enumeró  obstáculos para adelantar pesquisas de alto vuelo. Reiteraba que se quería ir, que ya no quería ser procuradora. “No quiero más este cargo”, le habría insistido, a lo que  Varela le habría pedido  hablar en persona. El resultado ya se conoce.

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