La muerte hace una semana de una panameña que se sometió a una cirugía estética en Colombia –noticia que circuló en redes sociales– puso de nuevo sobre el tapete el debate sobre los riesgos que representa para la población someterse a este tipo de intervenciones quirúrgicas en el extranjero.
El subdirector de la Región Metropolitana de Salud, Torick Arce, confirmó que se trata de una práctica que va en aumento, a pesar de las informaciones de mujeres que murieron como consecuencia de una operación de esta naturaleza fuera de Panamá.
Según Arce, el primer riesgo al que se enfrentan estas personas es que no tienen acceso al banco de datos de los médicos del país escogido, por lo que desconocen a quién van a entregar sus vidas y el lugar donde se someterán a la cirugía.
Otra desventaja, dijo, es que el paciente no tendrá acceso oportuno al médico tratante al tener una urgencia.
Afirmó que los casos fatales no son inventados, como tampoco el hecho de que son mujeres las más afectadas.
Precisó que en algunos casos las pacientes son reclutadas a través de redes sociales, por lo que reiteró la advertencia de comprar estos paquetes de cirugías estéticas en el exterior.
Por su parte, el presidente de la Asociación Médica de Cirugía Plástica y Reconstructiva, Abraham Malca, llamó a la población panameña a cuidar su vida y a no convertirse en una estadística más.
Agregó que Panamá cuenta con 36 cirujanos plásticos, de los cuales 31 son miembros de la asociación, todos profesionales de alta calidad, debidamente registrados en el Ministerio de Salud, quienes se preocupan por velar por la buena evolución de sus pacientes.

