CRISIS POLÍTICA

Constituyente desarticuló a la oposición

Constituyente desarticuló a la oposición
Constituyente desarticuló a la oposición

La Asamblea Constituyente de Venezuela cumple un año de gestión durante el cual ayudó a perpetuar al presidente Nicolás Maduro y a neutralizar a la oposición, sin que se conozcan avances sobre su principal objetivo: una nueva Carta Magna.

Con su legitimidad en duda por la forma en que fue elegido, este órgano oficialista opera como un suprapoder que convoca elecciones, destituye funcionarios y dicta decretos-ley.

¿Cuál es el balance y hacia dónde apunta esta instancia que consolidó la hegemonía chavista?

Su instalación el 4 de agosto de 2017 calmó las agitadas aguas.

Maduro enfrentaba cuatro meses de protestas opositoras que exigían su salida y dejaron unos 125 muertos y cientos de heridos y presos.

“Desarticuló la protesta”, dijo a la AFP el analista Mariano De Alba.

“[La Constituyente] se ha convertido en un organismo para aplastar a la oposición ”.


Luis Salamanca
Analista, politólogo.

Alegando que la Constituyente instauraría una “dictadura comunista”, la dirigencia opositora quemó las naves para evitar su elección, pero fracasó y sus bases abandonaron las calles decepcionadas.

“Con la Constituyente triunfó la paz”, repite Maduro, que recuperó así la iniciativa política pese a un enorme rechazo popular.

La primera decisión de los asambleístas fue destituir a la fiscal Luisa Ortega, quien se había apartado del oficialismo tras acusar a Maduro de un quiebre constitucional. Ortega se exilió en la vecina Colombia.

Un órgano al servicio del mandatario

Desde el 4 de agosto de 2017 se instauró la Asamblea Constituyente de Venezuela, que sesiona en un salón alterno al hemiciclo legislativo.



La Constituyente también despejó pronto las sospechas de que desplazaría al Legislativo, único poder que controla la oposición.

El 18 de agosto asumió las “competencias para legislar” y “dictar actos parlamentarios en forma de ley”.

La oposición lo denunció como un “golpe de Estado”. Se creó “un organismo que está encima de todos los poderes”, indicó De Alba.

La Constituyente sesiona en un salón alterno al hemiciclo legislativo. El Parlamento continúa en ejercicio, pero sus decisiones son consideradas nulas por el poder judicial, que lo declaró en desacato en 2016.

“Se ha convertido en un organismo para aplastar a la oposición”, señaló el politólogo Luis Salamanca.

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