La Fiscalía brasileña acusó de nuevo ayer lunes al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, preso en Curitiba (sur), por lavado de dinero al intermediar en un negocio en Guinea Ecuatorial, informó el Ministerio Público en Sao Paulo.

Cinco procesos continúan su curso

Preso desde el 7 de abril, Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva, de 73 años de edad, cumple en la sede de la Policía Federal de Curitiba una condena de 12 años y un mes por corrupción pasiva y lavado de dinero, acusado de haber recibido un apartamento en el litoral de Sao Paulo a cambio de favorecer a constructoras en contratos con la estatal Petrobras. Lula es investigado en otros cinco procesos ante la justicia brasileña.



“Según la denuncia, utilizando su prestigio internacional, Lula influyó en decisiones del presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, que resultaron en la ampliación de negocios del grupo brasileño ARG en ese país africano”, explica el comunicado de los procuradores encargados de la operación anticorrupción Lava Jato.

A cambio, la Fiscalía de Sao Paulo afirma que el expresidente, que gobernó Brasil entre 2003 y 2010, habría recibido un millón de reales (263 mil dólares al cambio actual) “disimulados” como donaciones para el Instituto Lula, entre septiembre de 2011 y junio de 2012.

El Instituto Lula, de su lado, negó las acusaciones. “Todas las donaciones al Instituto Lula son legales, declaradas, registradas, pagaron los debidos impuestos, fueron usadas en las actividades del Instituto y nunca tuvieron ningún tipo de contrapartida”, señaló en un breve comunicado.