El Gobierno dominicano anunció ayer una prórroga de un año para que unos 230 mil inmigrantes haitianos renueven sus permisos para seguir en el país o de lo contrario serán deportados.
La decisión del Consejo Nacional de Migración, presidido por Carlos Amarante, tiene lugar en momentos en que grupos nacionalistas mantienen una campaña en los medios y redes sociales para exigir que las autoridades deporten a los inmigrantes que carezcan de permiso, incluidos aquellos que se inscribieron en un plan especial de regularización y aún no cumplen con los requisitos.
El plan para regularizar a los extranjeros estaba previsto en la ley desde 2004 y comenzó a operar en 2014, luego de que así lo dispuso una sentencia del Tribunal Constitucional que ordenó abrir juicios individuales para anular de forma retroactiva la nacionalidad a los descendientes de extranjeros que no tuviesen permiso de residencia, en su mayoría hijos de haitianos. De forma paralela a la desnacionalización de descendientes de inmigrantes, el tribunal ordenó regularizar el estado de los extranjeros que no tuviesen permisos de residencia.
