En octubre, cuando se espera que entre en operación la tercera línea de transmisión, la estatal Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) no podrá utilizar los 800 megavatios de capacidad para transportar toda la energía que se genera en Chiriquí y Bocas del Toro.
Habrá que esperar hasta 2018 cuando se instalarían los compensadores estáticos (SVC, por sus siglas en inglés) para evitar la pérdida de energía que se produce en la línea, por la distancia que recorre desde el punto de generación hasta el centro de entrega.
Mientras no se instalen los equipos solo se podrán transportar 300 megavatios, menos del 50% de su capacidad.
VEA: Tercera línea iniciará con restricciones

