El Gobierno de Nicaragua excarceló ayer a 50 detenidos que participaron en protestas contra el presidente Daniel Ortega, y los puso en régimen de arresto domiciliar y otras medidas cautelares, informaron las autoridades.
Los detenidos “por haber cometido delitos contra la seguridad común y tranquilidad pública” recibieron el beneficio de la convivencia familiar y otras medidas cautelares, indicó el Ministerio de Gobernación. La salida de los presos fue inesperada, a diferencia de los casos anteriores en que familiares de los reos y medios de prensa llegaron a los centros penales a esperar la liberación.
