PERSONAJE. LEGADO DE UN CREADOR

Leer, un acto de compartir: Tributo a Ricardo J. Bermúdez

Leer, un acto de compartir: Tributo a Ricardo J. Bermúdez
Álvaro Menéndez Franco, Guillermo Sánchez Borbón, Ricardo J. Bermúdez D. y César Young Núñez se reunieron en la Sala Panameña de la Biblioteca Nacional para conversar, recordar, com

Los libros lo eran todo para Ricardo J. Bermúdez. El poeta y arquitecto los cuidaba con esmero de padre.

+info

Leer, un acto de compartir: Tributo a Ricardo J. Bermúdez

Si visitabas su biblioteca, el académico sabía el orden, de arriba abajo, de cómo tenía guardado cada uno de sus libros. Se deslizaba por ese espacio con una habilidad asombrosa y podía detenerse a darle explicaciones al visitante de cómo llegaron las obras a sus manos.

Por eso, un buen día, decidió que ese caudal de conocimiento había que compartirlo y que tantas ideas debían estar en un espacio abierto al público, para deleite de todos los amantes de la lectura.

De allí que donó una parte de sus libros a la Biblioteca Nacional, institución cultural que ayer, en su Sala Panameña, inauguró la muestra “Ricardo Bermúdez: presencia en su centenario”, que estará abierta hasta el 30 de agosto, en un horario de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

“Tres mil obras fueron donadas por Bermúdez. De esta colección, es oportuno destacar las obras sobre literatura latinoamericana y de autores panameños”, comentó Mario García Hudson, curador de esta muestra.

María Majela Brenes, directora Administrativa de la Biblioteca Nacional, recordó que don Dicky fue uno de los primeros intelectuales en responder a un llamado que ellos hicieron para preservar la memoria histórica del país, razón por la cual entregó sus libros a esta institución.

García Hudson resaltó que el espectador podrá apreciar obras dedicadas a Bermúdez por Diego Domínguez Caballero, Ricaurte Soler, Gil Blas Tejeira, José Franco, Carlos Francisco Changmarín y María Olimpia de Obaldía.

Además, están las primeras ediciones de libros de don Dicky como Adán Liberado, Cuando la isla era doncella y Para rendir al animal que ronda.

También hay ejemplares, entre 1945 y 1947, publicados por el Frente Patriótico de la Juventud, colectivo político al que perteneció Bermúdez.

En la exhibición hay una versión del poemario Canto Heroico, escrito a mano por el propio Bermúdez y que gira en torno a los trágicos sucesos del 9 de enero de 1964, que fue prestado para la ocasión por su hijo, Ricardo J. Bermúdez D.

“Esta es una obra donde el maestro Bermúdez expresa el dolor ante la patria que ha sido mancillada”, resaltó García Hudson.

“Don Dicky fue un hombre polifacético. Una personalidad del Renacimiento. Crecí admirándolo”, opinó por su lado el abogado Jorge Eduardo Ritter.

Mientras que Rosa María Britton, médico y novelista, destacó “su poesía estremecedora, que tenía una visión extraordinaria”.

RECUERDOS

Los poetas Guillermo Sánchez Borbón, César Young Núñez y Álvaro Menéndez Franco, bajo la moderación de Ricardo J. Bermúdez D., se encargaron de compartir sus recuerdos con los presentes al acto inaugural de “Ricardo Bermúdez: presencia en su centenario”.

Bermúdez D. indicó que aparte de ser su hijo y colega, fue íntimo amigo de su padre. Recordó que en el estudio de don Dicky vio pasar a buena parte de la intelectualidad istmeña, entre ellos, a Sánchez Borbón y Young Núñez.

Sánchez Borbón calificó a Bermúdez como el mejor poeta panameño tras Ricardo Miró. Resaltó, además, que siempre encontró en él a un maestro que lo aconsejó en el oficio poético, y a un ciudadano ejemplar que se enfrentó con valentía a la dictadura militar.

Luego, el autor de El Ahogado coincidió con Bermúdez en la redacción de La Prensa, en los tiempos en que uno destacaba como columnista y el segundo era miembro de la junta directiva del diario, donde la amistad se mantuvo.

César Young Núñez rememoró los días en que charlaba con don Dicky sobre los temas más diversos, y cuyos versos define “como una de las poesías más hermosas que haya leído”.

“La poesía de Bermúdez, a pesar de la ruptura con la tradición, mantiene todavía la belleza formal y la musicalidad que la acompaña como una pareja de baile bien acoplada”, planteó César Young Núñez.

En tanto, Álvaro Menéndez Franco destacó el valor de Bermúdez como arquitecto, poeta y docente, que lo convierten en “uno de los hitos de la intelectualidad panameña”.

Ricardo J. Bermúdez obtuvo el premio nacional Ricardo Miró en la categoría poesía por Adán Liberado (1942), Cuando la isla era doncella (1954) y Con la llave en el suelo (1962), y en 1974 en el aparte cuento con Para rendir al animal que ronda. En 1941, se graduó de arquitecto en la Universidad de Southern, en California, Estados Unidos.

Formó parte, junto con Guillermo De Roux y Octavio Méndez Guardia, del equipo encargado de diseñar la Ciudad Universitaria de la Universidad de Panamá (1946-1961).

Fue docente de Diseño Arquitectónico y Diseño Avanzado en la Universidad de Panamá (1945-1972) y decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Panamá (1962-1972).

Además, fue miembro de número de la Academia Panameña de la Lengua, Ministro de Educación y fundador y miembro de la Junta Directiva del periódico La Prensa.

Edición Impresa