El solo hecho de engendrar no hace de un hombre un padre, pues su responsabilidad va más allá de los linderos de ese acto biológico. Padre es quien en el sendero de la vida siempre aparta las brumas y marca el camino de rectitud y decencia que el hijo recorrerá, el que en sus brazos abriga, cuida y alimenta a los suyos. Hoy, en su día, felicidades a esos padres que dejan huellas en el corazón por su descendencia.
A las 3:00 a.m., Marcos Soto, padre de 32 años, se levanta somnoliento al escuchar el llanto de su bebé. Prepara un biberón, lleva a la pequeña a sus brazos y se sienta en una mecedora.
Esta tarea la realiza desde hace tres meses cuando nació Sofía. “Es una gran experiencia el poder cooperar en esta etapa y de seguro lo haré en las fases venideras”, apunta Soto, quien creció en un hogar con el modelo tradicional de aquella época en el que el padre era el proveedor del sustento diario y la madre se encargaba de toda la parte doméstica, incluyendo las salidas con fines de entretenimiento.
Evair Montenegro, de 28 años, también cambia pañales sucios y demás tareas que demanda el cuidado de Ademir, de cinco meses. Ayuda a su esposa preparando el biberón, bañando al bebé, jugando con él, llevándolo a las citas médicas y paseando en familia.
Otra historia similar es la de Denis Pasamante, de 38 años, quien tiene tres hijos y ha participado activamente en todo lo relacionado con su crianza desde que eran unos bebés: cambiar muchos pañales, ayudar con las tareas del colegio o acompañarlos a las actividades deportivas y otros eventos. “Monitoreo a mis hijos en diferentes situaciones y siempre les inculco valores para que se comporten de la mejor manera con sus compañeros de clase y en su diario vivir”, expresa.
CAMBIO Y BENEFICIO
Según un sondeo realizado en prensa.com, el 81% de los lectores opina que ahora los padres son más participativos en la crianza de sus hijos, mientras que el 19% restante considera que este cambio no se ha dado.
Lo cierto es que este cambio es muy positivo, ya que los padres que se involucran en la crianza evitan que estos niños sean propensos a adoptar conductas negativas, como la agresión y el comportamiento antisocial, según un estudio del Instituto de Investigación del Centro de Salud de la Universidad McGill, en Canadá.
Además, los resultados de esta investigación hicieron hincapié en la importancia del padre durante los períodos del desarrollo neurológico, y que la ausencia del padre induce alteraciones en el comportamiento social que persisten hasta la edad adulta.




