Hoy sábado a las 6:00 p.m., y mañana domingo a las 4:00 p.m., se presenta en el teatro Anita Villalaz de San Felipe la obra familiar ‘La princesa Sukimuki’, basada en el cuento homónimo de la escritora argentina María Elena Walsh. Este montaje, dirigido por el panameño Luis Caballero, es protagonizado por 11 actores, entre niños, jóvenes y adultos, que tienen diferentes discapacidades, un grupo de artistas que demuestra que nada es imposible cuando cada persona se atreve a soñar y a tener un objetivo claro en su vida.
David tiene 10 años, una cardiopatía congénita conocida como tetralogía de Fallot y, sobre todo, mucho entusiasmo. Llega, saca de las bolsas unos trapos, cinturón y espada, y en unos minutos se convierte en un guerrero ninja.
América, Dayra y Alberto tienen diagnósticos de lento aprendizaje, síndrome de Down y autismo, respectivamente, y también se preparan con esmero, cada uno metido en su papel, como el resto del elenco de la obra La princesa Sukimuki, basada en el cuento homónimo de la escritora argentina María Elena Walsh.
Es uno de los últimos ensayos y la trama debe fluir según lo establecido hace cinco meses, cuando empezaron a practicar.
Los estacionamientos de un edificio residencial en la ciudad de Panamá hacen las veces de un laboratorio teatral, en el que los actores y demás involucrados atienden los últimos detalles para la puesta en escena de La princesa Sukimuki, que se presentará hoy sábado, a las 6:00 p.m., y mañana domingo, a las 4:00 p.m., en el teatro Anita Villalaz de San Felipe. La entrada general tiene un costo de 8 dólares.
Sobre el escenario estarán 11 actores, entre niños, jóvenes y adultos, con diferentes discapacidades, que actuarán acompañados de varios de sus familiares, detalla Luis Caballero, director de esta obra inclusiva que busca llevar un mensaje: la población panameña con discapacidad merece más oportunidades.




