EDUCACIóN

Panamá reduce el número de iletrados

Infografía

En los últimos 12 años (2007-2019), Panamá logró reducir en un 50% el número de personas que no sabe leer y escribir, al pasar de 148 mil 140 analfabetas a 72 mil 424, según estimaciones del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Así lo demuestra un informe de la Dirección de Alfabetización del Mides, publicado en el marco del Día Internacional de la Alfabetización, que se celebró el pasado 8 de septiembre.

El Censo de Población de 2010 de la Contraloría General de la República identificó a 148 mil 747 personas analfabetas, cifra que representaba el 5.5% de la población total del país.

Nueve años después –hasta agosto–, las estadísticas del Mides indican que en la última década se ha alfabetizado a 76 mil 323 personas a través del programa “Yo sí puedo”, creado en 2007.

El reporte muestra que la región en la que mayor impacto ha tenido el programa es la comarca Ngäbe Buglé, en donde para el censo de 2010 se registraba el mayor número de analfabetas (30 mil 864). De ese total, en la última década se alfabetizaron 18 mil 357 personas.

Las autoridades de la Dirección de Alfabetización del Mides esperan que para el censo de 2020 el porcentaje de personas analfabetas en el país caiga a un 3.3.%.

Datos de la región

El más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), de 2018, indica que Panamá tiene el 95% de su población alfabetizada, un indicador favorable si lo comparamos con Guatemala (82%), Nicaragua (83%) y El Salvador (88%). De las 630 millones de personas que viven en América Latina y el Caribe, unas 32 millones son analfabetas.



El programa “Yo sí puedo” tiene una duración de tres meses y se desarrolla en tres etapas: la primera es la de aprender a leer y escribir; la segunda es el período de tránsito, que busca nivelar y perfeccionar lectura y escritura; y la tercera, que es postalfabetización o escolarización.

‘Situación inaceptable’

Kevin González, miembro de la organización Jóvenes Unidos por la Educación, explicó que el problema no es solo el analfabetismo sino el analfabetismo funcional comprobado en las pruebas Crecer —que mide lectura comprensiva en alumnos de tercer y sexto grado—, precursor de la repitencia, sobre edad escolar y abandono de las aulas.

“Es una situación inaceptable que se está dando en el país, que corresponde atender con prontitud”, expresó.

Sostuvo que en las 19 propuestas que presentaron al Gobierno sobre el tema de educación se estableció que, como meta, a 2024 se debía haber erradicado el analfabetismo en personas mayores de 24 años en todo el país, cumpliendo así, cinco años antes, con uno de los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Para Noemí Castillo, presidenta de la Comisión de Educación de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, es importante que otras organizaciones e instituciones se sumen a trabajar en favor de las personas que están fuera del sistema educativo o que han salido del sistema y no han vuelto a recibir formación.

Acotó que le parece importante que se atiendan las necesidades de las comarcas, por el bilingüismo, pero se debe ampliar el programa a toda la geografía del país, tomando en cuenta que la migración interna ha movilizado a muchas personas en distintas regiones, con necesidades educativas y de alfabetización.

En Panamá, añadió Castillo, con una proyección del Producto Interno Bruto superior al 5% para este año, que nos ubica como un país de Desarrollo Humano Alto, no debe haber poblaciones excluidas de los beneficios de saber leer y escribir.

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