EPIDEMIOLOGíA

Picaduras de escorpión, un problema de salud pública

Picaduras de escorpión, un problema de salud pública
Picaduras de escorpión, un problema de salud pública

El escorpionismo o cuadro clínico que presenta una persona tras la picadura e inoculación del veneno de un escorpión, es un problema de salud pública del que no escapa Panamá.

Las cifras del Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud (Minsa) indican que en lo que va de 2019 –del 1 de enero hasta el 12 de octubre– se han reportado 2 mil 532 picaduras de escorpiones en todo el país, 288 casos más que en igual período del año pasado.

Del 1 de enero al 12 de octubre de 2018 hubo 2 mil 244 casos; ese año terminó con 2 mil 263 personas picadas por escorpiones.

De acuerdo con las cifras oficiales, entre los años 2014 a 2018 se registraron 17 mil 841 casos de picadura de escorpión en el país.

La especialista del Centro de Investigación e Información de Medicamentos y Tóxicos (CIIMET) del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, Hildaura Patiño, explicó por qué estudiar el comportamiento de los escorpiones es importante para el sistema de Salud.

Patiño indicó que uno de los temas que se abordan cuando se realizan este tipo de estudios es el análisis del nivel de toxicidad de estos arácnidos, porque no todos son capaces de provocar síntomas severos y hasta fatales a las personas a las que pican.

De hecho, precisó que existen escorpiones que solo producen “dolor, afectación local o muy pocos síntomas” a sus víctimas.

Destacó que también es importante, a nivel del sistema de Salud, determinar si los antivenenos que están utilizando en el país actualmente son capaces de neutralizar el veneno, porque de lo contrario, deben trabajar en un antídoto nuevo.

Patiño expresó que en Panamá las especies peligrosas para la población son de la familia Buthidae, entre las que se encuentra el género Centruroides, por el número de picaduras que registra, y el Tityus, por estar asociados a casos severos y mortales.

Manifestó que el Centruroides granosus es el más asociado a picaduras en las áreas urbanas del país; antes se pensaba que era el Centruroides margaritatus.

Sobre estas últimas especies, Patiño dijo que, aunque no están relacionados con casos severos o graves, están haciendo estudios para determinar el nivel de toxicidad de su veneno.

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