La Policía india abrió fuego ayer en Cachemira contra una manifestación estudiantil, en un contexto de aumento de la violencia en esta turbulenta región, disputada por India y Pakistán.
La tensión en la Cachemira india se ha intensificado desde que ocho personas fueran abatidas por la Policía y los paramilitares en unos enfrentamientos durante las elecciones locales del 9 de abril.
Cientos de estudiantes se enfrentaron con piedras a las fuerzas de seguridad indias en las calles de Srinagar, capital de verano del estado de Jammu y Cachemira, gritando lemas como “Queremos libertad” o “India, vuelve a tu casa”.
La Policía respondió disparando balas reales y con gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud, constató un periodista en el lugar. “Algunos estudiantes fueron detenidos. Tres reporteros gráficos y ocho policías fueron heridos por piedras”, declaró una fuente policial.
La meseta himalaya de Cachemira está dividida entre India y Pakistán, que reivindican cada uno la totalidad. Desde la partición de 1947, Nueva Delhi e Islamabad se pelean por el control de la región, un conflicto del que surge una insurrección separatista en la parte india.
La semana pasada, un centenar de estudiantes y un número equivalente de policías resultaron heridos en enfrentamientos en un campus. Las autoridades realizaron el cierre temporal de escuelas y universidades.
Más de 90 civiles perdieron la vida en 2016 en enfrentamientos en la Cachemira india, uno de los años más sangrientos desde la década negra de 1990.
