COHECHO

La Policía pide inculpar a Netanyahu por corrupción

La Policía pide inculpar a Netanyahu por corrupción
La Policía pide inculpar a Netanyahu por corrupción

Además de la kipá que coloca sobre su coronilla en ocasiones especiales, la sombra persistente de la corrupción ha acompañado al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, durante los 13 años en que ha gozado de las mieles del poder.

Mal querido y mal visto por su pueblo, Netanyahu ha sucumbido, según sus detractores, a recibir suntuosos regalos a cambio de favores gubernamentales, al tráfico de influencias y a las coberturas mediáticas bajo cohecho.

No conforme con eso, su esposa, Sara Netanyahu, ha sido acusada de cargar al Estado miles de euros en comidas servidas por los mejores restaurantes de Jerusalén.

A ambos la Policía israelí recomendó ayer domingo inculparlos, en lo que sería un tercer caso de corrupción.

Dimisión y nuevas elecciones

Desde la oposición, el jefe de los laboristas, Avi Gabbay, pidió la dimisión de Netanyahu, mientras que la líder del izquierdista Meretz, Tamar Zandberg, pidió en Twitter ‘organizar elecciones ahora’, porque según ella el primer ministro está acusado del ‘delito más grave de la ley israelí’. El gobierno de Netanyahu solo tiene una pequeña mayoría en el Parlamento.



En febrero, la Policía recomendó inculpar al primer ministro en otros dos casos.

En el primero, se sospecha que Netanyahu y algunos miembros de su familia habrían recibido hasta un millón de séqueles (285 mil dólares), así como puros, champán y joyas por parte de gente muy rica a cambio de favores financieros o personales.

En el segundo caso, los investigadores creen que el primer ministro intentó cerrar un acuerdo con el propietario del diario Yediot Aharonot, uno de los más importantes de Israel, para obtener una cobertura más favorable sobre su gestión.

La Fiscalía General deberá ahora decidir si le inculpa por “sobornos”, “fraude” y “abuso de confianza”. En el caso de su esposa, la Policía recomienda el cargo de “obstrucción” de la justicia.

Peligra coalición

Con un Netanyahu en la cuerda floja, tambalea aún más la frágil coalición gobernante, que a mitad del pasado noviembre sufrió la salida del partido Israel Nuestro Hogar, en desacuerdo con el alto al fuego con las milicias islamistas dentro de la franja de Gaza.

Esto provocó que a la coalición gobernante se le restara el apoyo de cinco escaños, dejándola con 61 asientos en el Parlamento israelí (Knéset), frente a los 59 que ostenta la oposición.

El primer ministro rechazó en un comunicado las conclusiones de la Policía. “Estoy seguro de que en este caso, las autoridades competentes, tras haber examinado la cuestión, llegarán a la misma conclusión: que no hubo nada, porque no hay nada”, escribió Netanyahu.

El domingo, durante la reunión semana del gobierno, los ministros del Likud (derecha), el partido de Netanyahu, expresaron su apoyo al jefe de gobierno.

(Con información del diario ‘El País’, AP, AFP y Reuters)

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