Es hora de enamorarse, una historia entre bambalinas es un documental que sigue a los jóvenes responsables de La Cucarachita Mandinga, que en junio de 2014 se convirtió en el primer montaje inclusivo en la historia teatral de Centroamérica. Esta película forma parte de la programación del Festival Internacional de Cine de Panamá.
Miles de colombianos protestaron ayer en más de 20 ciudades contra el gobierno de Juan Manuel Santos y el proceso de paz que lidera con la guerrilla de las FARC, en una convocatoria del partido de su principal opositor, el expresidente Álvaro Uribe.
Desde hace años, el periodista Guido Bilbao cubre el costado político de Panamá, y lo que encuentra en más de una ocasión en sus investigaciones es un istmo asediado por el clientelismo y la corrupción.
Rodar Es hora de enamorarse, una historia entre bambalinas, un documental sobre el amor y el respeto recíproco, le confirmó que en este país no siempre reina el “juega vivo” y que este territorio y sus habitantes son “mucho mejor de lo que nos dicen que es. Que hay gente solidaria, trabajadora y dispuesta a la alegría”.
Esta película, que tendrá su estreno mundial en el quinto Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF Panamá), sigue el proceso de llevar a escena en 2014 la pieza teatral La Cucarachita Mandinga, de Rogelio Sinán y música de Gonzalo Brenes.
Este clásico infantil se estrenó en diciembre de 1937, aunque la versión que se presentó en junio de 2014 en el Teatro en Círculo es especial porque fue el primer montaje inclusivo en la historia teatral de Centroamérica, una puesta en escena integrada por un elenco de 25 jóvenes, 13 de ellos con síndrome de Down.
“Hacía falta alguien que tuviera algo de soñadora y algo de loca como la productora Mirella Arias para convencer a medio mundo de que este montaje era posible”, opina Bilbao.
Es hora de enamorarse, una historia entre bambalinas se proyectará el domingo 10 de abril a la 1:00 p.m. en el Teatro Balboa, y el martes 12 de abril a las 3:30 p.m. en la Sala 5 de Cinépolis Multiplaza.
SERES INCREÍBLES
“Nunca tuve ninguna relación con gente con síndrome de Down. Hasta que conocí a Antonella y Rocío Manzotti, que aparecen en este documental, que son mellizas, hermanas de una amiga, y son dos personajes increíbles. Supe enseguida que ellas eran una película. Quería hablar de ese país que se esconde en la historia de estos chicos”, plantea Bilbao.
Cuando el comunicador social se enteró de que estos talentosos muchachos ensayaban La Cucarachita Mandinga supo de inmediato que “era el momento que había estado esperando. Armé un equipo de grabación en dos días y empezamos a ir a los ensayos. Sin preproducción, casi sin presupuesto”.
La idea de Bilbao era acompañar “el proceso creativo de una aventura artística que nadie sabía cómo podía salir. Y entonces conocimos a los demás chicos y todo fue creciendo”.
Aunque ya se relacionaba con las mellizas, de repente se vio conviviendo con todos los intérpretes. “Y entonces entiendes que solo se trata de vencer tus miedos y tus propios prejuicios. Ellos se entregan abiertamente y a veces como que tanta libertad abruma e intimida. Durante el montaje intentamos que la película respetara ese proceso desde la extrañeza y las dudas hacia la fascinación”, señala Bilbao.




