“El Gobierno de la República de Panamá manifiesta su rotundo rechazo a la destitución de la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, por parte de la ilegítimamente constituida asamblea constituyente. Panamá condena el uso de la fuerza y la intolerancia contra el poder judicial, el irrespeto a los principios democráticos (...)”.
Panamá no fue el único país en reaccionar a la decisión de la constituyente instalada el pasado viernes. La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Procuraduría de México “deploraron y condenaron” la medida, así como el “asedio” a la sede del Ministerio Público, por atentar contra la independencia de la entidad, que es pilar del Estado de derecho y el principio de legalidad. La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, dijo que “es un paso más en el quiebre democrático”; y el colombiano Juan Manuel Santos, que es el primer acto dictatorial de una constituyente ilegítima.