Los máximos directivos de la empresa constructora peruana Graña y Montero renunciaron a sus cargos, en medio de una crisis por las imputaciones de que estuvieron al tanto de las coimas pagadas por su socia, la firma brasileña Odebrecht, en grandes obras de infraestructura en los últimos años en Perú, señaló el portal noticioso Infobae.
Un comunicado de Graña y Montero, una de las compañías más importantes del país, a la Superintendencia del Mercado de Valores, informó de la renuncia de su presidente, José Graña Miró Quesada, el director Humberto Graña Acuña y el gerente general, Mario Alvarado.
La empresa añadió que “esta decisión la tomaron en el contexto de la terminación del contrato del Gasoducto Sur Peruano, las falsas imputaciones realizadas por el exrepresentante de Odebrecht y la caída de la acción”, el 25.9% al cierre de la jornada bursátil del lunes. Además, la compañía agregó que la decisión se tomó“priorizando el futuro de Graña y Montero y sus más de 30 mil colaboradores, con el objetivo además de demostrar que lo que hoy se atribuye a la empresa es falso”, informó Infobae.

