DERECHOS HUMANOS

Repudio y condena por asesinato de activista

El asesinato de la activista indígena Juana Ramírez Santiago siguió provocando reacciones de repudio ayer, a dos días de ocurrido.

“Cuando asesinan a una mujer que ayuda a dar vida, como una comadrona, se niega la esperanza y se destruye la voz de quienes apuestan por un futuro”, expresó Liliana Valiña, representante de la oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Guatemala.

En su mensaje a través de su cuenta oficial de Twitter, Valiña mostró su solidaridad hacia la familia de la mujer asesinada.

Ramírez, de 54 años, era integrante de la Red de Mujeres Ixiles, una organización que promueve la defensa de los derechos de la mujer.

La activista brindaba apoyo como comadrona, nombre con que se conoce en las áreas rurales del país a las mujeres que asisten a otras al momento del parto.

Ramírez fue asesinada por un desconocido que le disparó varias veces en Quiché, al norte del país.

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