Exclusivo

Sábado picante

Finalmente, el fugitivo regresa al terruño. Los seguidores están felices y hasta organizan actos de bienvenida y solidaridad. Alguien en Twitter, entusiasmado con su retorno, exigió respeto a sus derechos y dignidad. Ciertamente se le debe, lejos estamos de comportarnos como él y su pandilla. Pero seguramente en esa bienvenida no estarán las 150 personas que fueron espiadas por su Consejo de Seguridad ni los cientos de indígenas masacrados en Bocas del Toro en 2010.

En un mes, precisamente, se cumplen ocho años de aquella barbarie. Tan despiadado fue el ataque contra esos ciudadanos –quienes protestaban contra la llamada “ley chorizo”, un engendro de la Asamblea (para variar) y del entonces presidente Martinelli– que la Policía, a cargo del hoy reo Gustavo Pérez, mató a dos personas e hirió o afectó la salud de más de 700 personas, incluidas 83 que quedaron lisiadas para el resto de su existencia, varias de las cuales ni siquiera ya conservan la vida. Pese a que eran decenas de miles los que protestaron el 10 de julio de 1987 durante el llamado “viernes negro”, los heridos no llegaron a 300 y mucho menos hubo lisiados, contrario a lo ocurrido en Changuinola en 2010. Mañana la represión del “viernes negro” cumplirá 31 años y pasará casi inadvertida, al igual que en pocas semanas será la conmemoración de la represión de Bocas.

Seguramente muchos de los heridos en Bocas no dejarán de trabajar el día que llegue el mesías, pero quizás algunos vean con dificultad el recibimiento. Recordemos que los lisiados perdieron uno o ambos ojos por disparos de perdigones a sus rostros.

La llegada del mesías no será celebrada en Changuinola y posiblemente no despierte mucho entusiasmo en Colón, donde las palabras del diputado Chello Gálvez, “a llorar al cementerio”, sobreviven a las vidas perdidas en esa provincia cuando sus ciudadanos protestaban en 2012 por otra de sus leyes, que buscaba más dinero para que el Ejecutivo “invirtiera”. Una diputada reconoció por entonces que su colega era como un profeta: “Mandó a llorar.. y el pueblo de Colón llora… llora a la familia Bethancourt, al joven Joel y a ocho heridos”.

Será un gran día para Cambio Democrático, para la familia del diputado centroamericano, para sus amigos en la Corte, para sus enriquecidos abogados y para sus viejos y nuevos amigos en el PRD. Y tiene razones para celebrar. El empresario, que estaba dispuesto a poner sobre la mesa millones para obtener su libertad, viene a responder por solo uno de los muchos casos en los que es investigado. Y, como nuestra Corte es como es, quizás hasta pedirá disculpas por no haberlo traído en el Legacy.


Última Hora

  • 11:58 Renuncia: Aurelio Mejía deja la Dirección de Presupuesto de la Nación Leer más
  • 05:02 1882: el año en que el istmo tembló de verdad Leer más
  • 05:01  PASE-U: Ifarhu proyecta para octubre el segundo pago de 2026 a los beneficiarios Leer más
  • 05:00 Municipios y juntas comunales acumulan $23 millones de deuda con la CSS  Leer más
  • 05:00 Niñez indígena en Panamá: 70% vive en pobreza y 39% sufre desnutrición Leer más
  • 05:00 ‘Todo en mi apartamento se movía, por la ventana veía los edificios alrededor sacudirse de un lado a otro’ Leer más
  • 05:00 Ali Zaki Hage Jalil, el único detenido por el atentado de Alas, recibe doble revés judicial  Leer más
  • 05:00 Quién fue Estevanico, el esclavo africano que se convirtió en el primer gran explorador del actual Estados Unidos Leer más
  • 05:00 Qué se sabe del terremoto de magnitud 7.4 que causó más de un centenar de muertos y graves daños en Colombia Leer más
  • 05:00 Cómo vivió el terremoto Manizales, una ciudad entre edificios derrumbados y fachadas rotas Leer más