Exclusivo
OPINIóN

Sábado picante

Si un candidato por la libre postulación ganara la Presidencia de la República, ¿qué harían los partidos políticos? ¿Qué pasaría con la dirigencia del PRD, de Cambio Democrático y del Panameñista? ¿Cuál sería el futuro de estos partidos? Son preguntas que me hago, porque esa posibilidad, por primera vez, es real. Quizás no sea este año, tal vez en 2024, pero están cerca de poner un pie en el Palacio de las Garzas. Por ahora, en lo que no tengo duda es que si la Presidencia la gana alguien sin partido, la política sería estremecida hasta sus cimientos más profundos.

La dirigencia actual de los colectivos políticos caería estrepitosamente. Habría recriminaciones, llantos, insultos, desafíos. No faltarían los mesías de este o del otro partido que reclamarían el poder interno para rehacer lo que quede del partido tras las elecciones. ¿Bastaría eso para que los políticos reaccionen a un mensaje claro y sonoro de los electores? ¿O acaso buscarían la manera de boicotear a ese alguien independiente que gane la contienda electoral?

Si alguien salido de las filas de la libre postulación ganara, para poder gobernar, tendría que sentarse a negociar con los diputados, el único bastión de importancia que le quedaría a los partidos políticos. Eso ya ocurrió con Varela. Les soltó decenas de millones de dólares para saciar su codicia a cambio de “gobernabilidad”. La verdad es que habría sido mucho más digno de su parte afrontar las consecuencias de no poder hacerlo que tirar el dinero de nuestros impuestos al bolsillo de los extorsionadores.

Y, a pesar de que peca tanto el que mata la vaca, como el que le agarra la pata, los que se llevaron la peor parte fueron los diputados, porque, lógicamente, los enriquecidos fueron ellos y a ellos les cayó todo el desprestigio. Así pues, no creo que resistan la tentación de cobrar a cambio de permitir “gobernabilidad”. Resultó ser un buen negocio con Martinelli y ahora también lo fue con Varela. ¡Y qué coincidencia! En el primer caso, su candidato presidencial perdió en 2014, a pesar de haber comprado las fidelidades de media Asamblea. Y ahora, el panameñismo afronta el mismo problema, tras haber tirado millones en “donaciones” y “planillas”.

Por todo esto, quizás no sea mala idea que gane alguien sin ataduras partidistas, solo para que la dirigencia política –y sus bases– corrijan rumbos y se aparten de la corrupción. Sí, ya se, estoy consciente de que suena utópico, pero hace 10 años la idea de que alguien independiente ocupara la Presidencia también era una quimera. Creo que, como decía en 1994 aquel candidato presidencial José Salvador Muñoz, Panamá y los políticos de hoy necesitan con urgencia un “revolcón”. Es eso, o los diputados enterrarán –en nuestras narices –esta frágil democracia.


Última Hora

  • 05:02 1882: el año en que el istmo tembló de verdad Leer más
  • 05:01  PASE-U: Ifarhu proyecta para octubre el segundo pago de 2026 a los beneficiarios Leer más
  • 05:00 Niñez indígena en Panamá: 70% vive en pobreza y 39% sufre desnutrición Leer más
  • 05:00 Municipios y juntas comunales acumulan $23 millones de deuda con la CSS  Leer más
  • 05:00 ‘Todo en mi apartamento se movía, por la ventana veía los edificios alrededor sacudirse de un lado a otro’ Leer más
  • 05:00 Ali Zaki Hage Jalil, el único detenido por el atentado de Alas, recibe doble revés judicial  Leer más
  • 05:00 Quién fue Estevanico, el esclavo africano que se convirtió en el primer gran explorador del actual Estados Unidos Leer más
  • 05:00 Qué se sabe del terremoto de magnitud 7.4 que causó más de un centenar de muertos y graves daños en Colombia Leer más
  • 05:00 Cómo vivió el terremoto Manizales, una ciudad entre edificios derrumbados y fachadas rotas Leer más
  • 05:00 Panamá pierde terreno en inversión si no mejora seguridad jurídica y trámites, advierte Apede Leer más