A seis días de las primarias del Partido Socialista español, los candidatos debatieron entre el giro a la izquierda prometido por el exlíder Pedro Sánchez y Patxi López, o el viaje hacia posiciones más al centro propuesto por Susana Díaz.
Las divisiones nacidas en octubre tras la revuelta interna para defenestrar a Sánchez y permitir un nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy marcan el proceso de las primarias, para las que el próximo domingo están convocados a votar los militantes.
En la opinión de Sánchez, la abstención socialista que permitió un segundo mandato conservador “es el peor de los errores” cometidos por el partido y, por ello, su primera medida si es elegido será“exigir la dimisión de Mariano Rajoy”.
A Susana Díaz, presidenta regional de Andalucía, la acompaña gran parte del aparato del partido que perdió la confianza en Sánchez tras su debacle electoral. “Tu problema no soy yo, tu problema eres tú. Cuando la gente que te acompañaba (...) no se fía de ti, deberías hacértelo ver”, se defendió Díaz, acusada por Sánchez de supuesta deslealtad.
En cambio, el expresidente regional vasco Patxi López optó por pasar página al conflicto interno. “En vez de defender un proyecto claro de izquierdas, nos hemos dedicado a atacarnos”, terció.