POLíTICA

Donald Trump gobernará sin el viento a su favor

Donald Trump gobernará sin el viento a su favor
Donald Trump gobernará sin el viento a su favor

La política estadounidense inició ayer jueves un nuevo capítulo con la inauguración de un Congreso que refleja la división del país y promete hacer contrapeso a Donald Trump, quien, tras dos años gobernando con viento a favor, deberá negociar con los demócratas que recuperan la Cámara Baja al mando de Nancy Pelosi.

En este ciclo electoral, una de las protagonistas será Pelosi, de 78 años de edad, que ayer fue elegida como líder de la bancada mayoritaria en la Cámara de Representantes.

El nuevo Congreso va a tener una vocación unificadora y va a “debatir y hacer avanzar las buenas ideas, sin importar de donde vengan”, dijo Pelosi durante su discurso, que tuvo muchas alusiones a sus orígenes italianos y a la religión.

“No nos hacemos ilusiones de que nuestro trabajo vaya a ser fácil, eso es algo en lo que todos en esta Cámara siempre hemos concordado”, señaló Pelosi al aceptar el cargo, tras recibir 220 votos afirmativos, del total de 235 escaños que tiene su partido en la Cámara de 435 miembros.

“Espero que trabajemos juntos y que logremos hacer muchas cosas, en infraestructura y mucho más...”.


Donald Trump
Presidente de Estados Unidos

Bajo los aplausos, el vicepresidente Mike Pence juró a los nuevos senadores en la Cámara Alta, donde 53 republicanos controlarán la mayoría frente a 45 demócratas y dos independientes alineados con los demócratas.

La pérdida de la Cámara Baja complica el panorama a Trump para el resto de su mandato y, en especial, para proyectos como la construcción de un muro en la frontera con México, una de sus promesas insignia.

Pelosi quiso darle un tono de esperanza a su discurso en el que aseguró que tiene “confianza en el futuro”.

La inauguración se produce en medio de una feroz pugna que tiene parcialmente paralizado al gobierno desde el 22 de diciembre por la demanda de Trump de incluir en el presupuesto fondos para el muro.

Los demócratas se han opuesto firmemente a esta iniciativa, que tiene un costo de más de 5 mil millones de dólares.

Pelosi tuvo un espacio para los dreamers, los inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo niños acompañando a sus padres.

Para terminar con el cierre parcial del gobierno los demócratas proponen, por un lado, renovar hasta el 30 de septiembre los presupuestos de las agencias que no son objeto de controversia y prolongar solo hasta el 8 de febrero la partida del Departamento de Seguridad Interior, que se encarga de las fronteras.

Pero cualquier propuesta necesita, al menos, 60 votos en el Senado.

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