El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió ayer en que está “muy bien preparado” para una cumbre histórica y potencialmente tensa con Kim Jong Un, al tiempo que insinuó la firma de un tratado de paz e incluso una futura visita del líder norcoreano a la Casa Blanca.
Tras dar la bienvenida a Washington al primer ministro japonés, Shinzo Abe, Trump trató de calmar las preocupaciones sobre su falta de experiencia diplomática o de política exterior para esta crucial reunión.
“Estoy muy bien preparado. No creo que tenga que prepararme demasiado”, opinó. “Se trata de la actitud, de la voluntad de hacer las cosas”, aseguró.
