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Las aisladas y pobres comarcas

Las aisladas y pobres comarcas
La creación de la comarca Naso sin un estudio que sustente la necesidad de dicha región, ha creado cont

La aprobación del proyecto de ley 656 en la Asamblea Nacional, por medio del cual se creó la comarca Naso, entre las provincias de Bocas del Toro y Chiriquí, avivó el debate sobre la conveniencia de crear estas “pequeñas repúblicas” dentro del país.

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Los ejemplos más notables y extensos de regiones indígenas son las comarcas Guna Yala, creada en 1953; Emberá Wounaan, en 1983; y más recientemente Ngäbe Buglé, en 1997.

No obstante, décadas después de haber sido creadas, aún mantienen los más elevados niveles de pobreza y desigualdad de Panamá.

De eso da cuenta el último informe de pobreza y desigualdad presentado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en 2017, el cual detalla que de los 10 distritos más pobres del país, 9 están en las comarcas Ngäbe, Guna y Emberá.

Las aisladas y pobres comarcas
La creación de la comarca Naso sin un estudio que sustente la necesidad de dicha región, ha creado cont

Para tener una idea, el primer lugar lo ocupa el distrito de Kankintú, en la comarca Ngäbe, donde el 93.1% de la población, es decir, 41 mil 571 personas, son pobres.

En Kankintú, el ingreso promedio mensual per cápita es de unos $49.2.

Luego siguen los distritos de Mironó, Besikó, Nole Duima, Muná, Kusapín y Ñurum, todos en la misma comarca indígena.

En lo que respecta a la comarca Guna Yala, el distrito con ese mismo nombre ocupa el sexto lugar en términos de pobreza general del país, con un porcentaje de 84.9% de su población, es decir, 35 mil 944 habitantes.

Mientras, en la región emberá, el distrito de Cémaco se ubica en la novena posición, con 78.4% de la población en condición de pobreza: unas 7 mil 102 personas.

En total, en Panamá hay seis comarcas, si se incluye la Naso, recientemente aprobada. Además de las mencionadas, están la Madugandí y la Wargandí, en la provincia de Darién.

En estas regiones vive una población de más de 500 mil indígenas y ocupan 16 mil 751 kilómetros cuadrados, lo que representa el 22% del territorio del país, que abarca poco más de 75 mil kilómetros cuadrados.

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La creación de la comarca Naso sin un estudio que sustente la necesidad de dicha región, ha creado cont

¿Pero, cómo se explica este aislamiento por décadas?

Para Marcelo Guerra, presidente de la Coordinadora Indígena de Panamá, la creación de las comarcas es una especie de garantía para fortalecer la seguridad territorial de los pueblos indígenas. “Somos conscientes de que el desarrollo no llega, pero también sabemos que eso es una responsabilidad compartida entre nuestras autoridades locales y las autoridades gubernamentales”, dijo.

Guerra expresó que los últimos gobiernos han mostrado poco interés en llevar progreso a las comarcas, aun cuando los indígenas se han convertido en guardianes de varias regiones del país.

La visión del historiador Rommel Escarreola es que a lo largo del tiempo los indígenas tuvieron que aislarse para evitar la esclavitud. Sin embargo, cree que para crear estas pequeñas repúblicas o comarcas se necesitan estudios técnicos que sustenten esta necesidad.

“No se trata de crear comarcas por crear. Esto debe ir acompañado de una política indigenista que incluya escuelas, salud y otras facilidades”, argumentó.

Precisamente, la socióloga Nadia Vásquez subraya que el aislamiento en el que se encuentran estas regiones trae como consecuencia analfabetismo, pobreza y desnutrición, lo que posteriormente se convierte en un problema mucho mayor para el Estado panameño.

“El Gobierno debe garantizar su presencia en estos lugares”, opinó Vásquez.

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La creación de la comarca Naso sin un estudio que sustente la necesidad de dicha región, ha creado cont

La inversión

Este gobierno resalta que es una de las administraciones que más se ha preocupado por el tema indígena. De hecho, el viceministro de Política Indigenista del Ministerio de Gobierno, Feliciano Jiménez, plantea que desde 2014 a la fecha han destinado casi $800 millones en proyectos en las comarcas.

Solo en la Ngäbe Buglé, detalló que han invertido $406.8 millones en la eliminación de aulas rancho, así como en los proyectos Techos de Esperanza, sanidad básica e infraestructura vial.

Sobre la pobreza y desigualdad en estas áreas, el funcionario opinó que se debe, principalmente, a que los gobernantes usan los problemas de las comarcas para hacer política, pero no los resuelven y por décadas se han convertido en zonas que dependen de los subsidios.

“Yo soy indígena, pero hay que hacer comprender a los pueblos originarios que pueden salir adelante si se educan y preparan. Esta administración, con la eliminación de las escuelas rancho, está dando el primer paso”, concluyó.

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