El bailarín, un guerrero

El bailarín, un guerrero
lsquo;No quiero bailarines que solo quieran bailar. Quiero bailarines que necesiten bailar’. George Balanchine, coreógrafo y leyenda.

En la antigua Grecia, la danza era un método utilizado para entrenar a los luchadores.

Al ver ese escenario, Sócrates no tuvo más remedio que concluir que “el mejor bailarín es también el mejor guerrero”.

Para el siglo XVII, durante el reinado de Luis XIII de Francia, en pleno albor del ballet teatral, solamente los hombres podían acceder al ballet de la corte.

Las mujeres, por su parte, podían bailar a puertas cerradas y los espectáculos, donde se mezclaban bailarines de ambos sexos, prohibidos, o escasos cuando menos. El hombre era el único permitido a interpretar en el escenario, tanto los papeles masculinos como los femeninos.

Dos siglos más tarde, en el XIX, la figura delicada del ballet se impuso en el escenario, mientras que el papel del bailarín fue relegado al de solo un ayudante de movimientos, alzadas y giros, por lo que se creó el estigma que la danza clásica era solo “una cuestión femenina”.

Pero, en el siglo XX la figura masculina se reivindicó y reasumió roles de importancia gracias al surgimiento de artistas del ballet como Vaslav, Nurejev, Baryshnikov, Bocca, Acosta y muchos otros, que derribaron el estereotipo “de que la danza es solo para niñas”, reconoce el bailarín Abdiel Bonilla, miembro del Ballet Nacional de Panamá y profesor de la fundación Danza Nova, dedicada a fomentar el arte del baile, por medio de clases, en áreas de riesgo.

13 estudiantes varones que conforman la fase avanzada de esta fundación, “llegan aquí con un pensamiento de barrio”, afirma Iván Herazo, director y fundador de Danza Nova.

“Ellos se van educando sobre la marcha, porque deben entender que los estereotipos forma parte de la ignorancia”, agrega.

Cuando se sienten agredidos por practicar “danza”, como le llaman al ballet, Herazo solamente les convence que quienes los ofenden “son ignorantes”; “que ellos son los que están haciendo algo positivo por sus vidas y por la sociedad”.

“La nueva generación, la que empezó hace poco en la danza, sale de la escuela, se compra una malla y empieza a dar clases”, añade Bonilla. “Sin embargo, aunque ha crecido mucho la danza en varones, aún hay quienes lo hacen a escondidas”.

Última Hora

  • 05:01 Lo que la IA no puede hacer por nosotros Leer más
  • 05:01 ¿Quién gana, Cristiano o Messi? Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: la escuela no puede ser territorio de miedo Leer más
  • 05:00 Más rangos, nuevas armas y otras reglas: así cambió la Policía Municipal de Panamá Leer más
  • 05:00 Qué se puede aprender del choque contra la Luna de un cohete de SpaceX que estaba a la deriva Leer más
  • 05:00 3 momentos que marcaron la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia Leer más
  • 05:00 50 lotes de café panameño, bajo custodia, esperan subasta internacional Leer más
  • 05:00 Pandeportes: ocho años, cuatro adendas y un contrato ligado a la cuñada de Ordóñez Leer más
  • 05:00 Heineken consolida operación a Panamá y reporta crecimiento en las ventas y participación en el mercado Leer más
  • 05:00 El misterio de las epidemias que diezmaron a los indígenas de América: ¿dónde están sus restos? Leer más