Con su victoria de ayer frente al exministro de Vivienda de Juan Carlos Varela, Mario Etchelecu, el exalcalde capitalino José Isabel Blandón puso fin a 13 años de la hegemonía de los hermanos Varela en el Partido Panameñista.
Blandón obtuvo 803 de los 1,272 votos válidos de los convencionales, mientras que Etchelecu logró 448, en unas elecciones celebradas en una hacienda-restaurante en El Coco, Penonomé.
Los otros candidatos que obtuvieron votos fueron: Cattan Rudyard (17), Iván Mojica (2) y Ceferino Obando (2). Génesis Vergara y Migdonio Carrera no recibieron sufragios.
Blandón, un político de 52 años, nacido en Chitré, Herrera, reemplaza a José Luis Popi Varela en el cargo de presidente, quien había sido electo en 2016 por cinco años. Es decir, Blandón completará el período de Popi y tiene la misión de preparar al Panameñista para las elecciones de 2024.
Los hermanos Varela, asentados políticamente en Pesé, Herrera, tomaron el control del partido con Juan Carlos a la cabeza en 2006, dos años después de la derrota electoral del candidato panameñista, José Miguel Alemán, frente a Martín Torrijos (2004-2009). Varela se reeligió en la presidencia del partido en 2011 y, cinco años después, su hermano tomó el liderazgo.
La expresidenta de la República Mireya Moscoso (1999-2004) fue una de las más entusiastas seguidoras de la nómina de Blandón. Igual lo hizo José Miguel Alemán.
Al cierre de esta edición todavía se contaban los votos para el restos de los cargos de la directiva y el Directorio Nacional.

A la oposición
En su discurso como ganador, Blandón destacó el que después de la derrota electoral del pasado 5 de mayo hubo una participación del 91% de los convencionales, lo que, a su juicio, demuestra que el Partido Panameñista “está vivo, fuerte y con ganas de pelear las elecciones de 2024”.
En las pasadas elecciones Blandón quedó en cuarto lugar, con menos del 11% de los votos, superado por el independiente Ricardo Lombana, el abanderado de Cambio Democrático, Rómulo Roux y el candidato del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y ganador, Laurentino Cortizo.
Para Blandón ayer se cerró un ciclo e inicia otro capítulo en la historia del partido, en el que no tendrá dueños.
Anunció que hoy, lunes, partir de las 9.00 a.m., estará revisando las finanzas del colectivo y que en un año espera reabrir la sede histórica, ubicada en el edificio Jorge Pacífico Adames en la avenida Cuba, en la ciudad de Panamá.
Luego, a la 1:00 p.m., sostendrá una reunión con la bancada panameñista en la Asamblea Nacional, porque a partir de mañana, remarcó, serán verdaderamente un partido de oposición.
También dijo que defenderán a los panameñistas destituidos injustamente del Estado por el gobierno de Cortizo.
Como dirigente opositor señaló que será crítico de la “represión en las calles que ya inició el PRD” con los jóvenes que rechazan las reformas constitucionales; y que trabajará por la unidad con miras a las elecciones.
Por último, hizo un llamado a la unidad y al trabajo inmediato con todas las estructuras del partido.
Así ven los ‘Varelaleaks’ los dirigentes panameñistas
“No voy a opinar sobre ese tema, porque son conversaciones e interceptaciones ilegales y muchas de ellas están totalmente amañadas o cambiadas para hacer daño a reputaciones”.
Así se expresó ayer el expresidente saliente del Partido Panameñista, José Luis Varela y hermano del exmandatario Juan Carlos Varela, cuyos chats fueron filtrados el pasado 5 de noviembre.
En tanto, el nuevo presidente del partido, José Isabel Blandón, aseguró que “la intervención de los mensajes telefónicos de cualquier persona es muy grave y más cuando se refiere al presidente de la República. Pero una vez dados a conocer los chats, no se puede desconocer lo que está allí. Hay cosas muy serias que habría que salir a desmentir, si es el caso, o investigar, si hay cosas ciertas”.
En tanto, la expresidenta Mireya Moscoso dijo que este es un tema muy sensitivo, ya que Varela no negó el contenido de los mensajes. Además, se preguntó cómo es posible que la procuradora, Kenia Porcell, haya renunciado si ella misma reconoció que no había leído los mensajes. “Esperemos que el día de mañana Varela y la Procuradora nos digan qué pasó”, reiteró.
