Miembros del Sindicato del Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP) denunciaron una serie de irregularidades que, según afirman, afectan su vida laboral. Sin embargo, sus superiores lo niegan.
Santiago Góndola, representante del Sindicato del CBP –capítulo de Colón– advirtió que una de las anomalías que más los afecta es la falta de ascensos.
Detalló que, inclusive, algunos miembros de la Guardia Permanente tienen hasta 20 años de labores ininterrumpidas, pero permanecen con el rango de cabo.
Góndola también denunció que en la provincia de Colón demolieron dos estaciones del CBP y no se reemplazaron, y se quejó porque tampoco les han reemplazado los equipos de trabajo, los uniformes y vehículos, y advirtió que las estaciones se encuentran en mal estado.
Añadió que están esperando que el presidente Laurentino Nito Cortizo nombre al nuevo director de la entidad con el fin de sentarse a conversar con él sobre los problemas que los perjudican.
Por su lado, el director encargado del CBP, Gabriel Isaza, dio la razón a los camisas rojas respecto a las necesidades, pero aclaró que se trata de un arrastre de 30 años que no pueden arreglar de un día para otro.
Isaza indicó que en la provincia de Colón operan seis estaciones, varias de las cuales serán reparadas y otras ya se están arreglando. Además, aseguró que las estaciones cerradas también serán reemplazadas.
Por otro lado, aclaró que los ascensos están sujetos a la capacitación de los funcionarios, es decir, a una preparación previa en la Academia de los Bomberos. “Asumir un nuevo rango representa responsabilidad y aumento de salario”, dijo.

