AL MÉDICO y exlobista de Odebrecht, Jaime Lasso, le han dictado la medida cautelar de impedimento de salida del país. ¿En tiempos del coronavirus? Debieron permitirle salir de Panamá o, por lo menos, transitar libremente por el aeropuerto. Y ya que es médico, obligarlo a examinar a los pasajeros de Europa. A pesar de que los Varela aparecen en las declaraciones de Lasso tanto como el Covid-19 en la provincia de Panamá, en el Ministerio Público nadie parece estar interesado en lo que tienen que decir. O acaso la influencia que otrora les atribuían en esa institución prevalece aún.
EL 6 de marzo pasado, el Segundo Tribunal Superior de Justicia concedió fianzas para no ser detenidos a Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares, a quienes la Fiscalía Especial Anticorrupción investiga por la presunta comisión del delito de blanqueo de $33 millones. De las varias curiosidades contenidas en la decisión judicial, hay dos que llaman la atención. La primera, es que para prevenir el delito por el que se les investiga, la ley exige la aplicación de medidas con un enfoque basado en el riesgo. Pero al valorar el riesgo de fuga de los dos hermanos, los magistrados concluyen que tal peligro no existe porque ellos no se encuentran en nuestro país. Entonces hay que entender que los que ya se pusieron fuera del alcance del brazo de la justicia, deben ser beneficiados con una fianza. Lo segundo es un aspecto puramente matemático: si se investiga el presunto blanqueo de $33 millones y el Tribunal fijó la fianza de cada uno en $2 millones… ¡Jackpot! Podría haber un saldo a favor de $29 millones.
AHORA TODO. el gobierno reconoce la labor del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud y de su director Juan Miguel Pascale. Pero cuando Pascale pidió un presupuesto de $46.5 millones ($13.9 para funcionamiento y $32.6 para inversión) para el presente año, nadie le prestó la debida atención. La Asamblea Nacional incluso se atrevió a “recomendar” -no se sabe con qué sustento…- que la cifra fuera ajustada a $19.5 millones: $11.5 para funcionamiento y $8 millones para inversión. Pascale pidió que se reconsiderara el monto y así poder cumplir con los compromisos ya adquiridos, pero no escucharon sus argumentos. Al final, quedó consignada en el Presupuesto General del Estado la cantidad que estableció la Asamblea. Con estos recursos, el Gorgas está haciendo frente 24 horas al coronavirus. Habría sido preferible recortarle la plata a la Asamblea. Si hay algo que ha demostrado esta crisis, es que todos los diputados sobran.
