ANUNCIAMOS... Dentro de una semana conoceremos al nuevo director y subdirector de la Policía Nacional. Así lo anunció el presidente Laurentino Cortizo. Debemos darle crédito al PRD: la mayoría de las cosas no las hacen bien, pero en lo que sí son expertos es en anunciar. Así pasó con las vacunas, las playas, etc. Hasta hacen un anuncio de lo que van a anunciar: “Mañana vamos a anunciar formalmente la fecha en que daremos a conocer el nuevo jefe de anuncios”. Dixi.
¿SOLIDARIDAD? ¿Cuándo será que los diputados se dignarán en discutir la rebaja de salarios en el sector público? Hay que ver lo buenos que son contratando y aumentándose el salario, como lo hizo el execrable, perdón, el honorable alcalde de San Miguelito. Ya sabemos que son dos las palabras que no existen en el vocabulario político panameño: renuncia y sacrificio.
EL SELECCIONADO. El “perseguido político” de Panamá hizo un escándalo –con el florido de un presidiario– el viernes pasado, cuando fue a reportar su presencia en el país en una de las fiscalías del Ministerio Público. Dijo que la justicia en Panamá es selectiva. ¡Descubrió la transparencia del agua! Claro que es selectiva, sino, de qué otra manera hay dos cómplices condenados por espionaje telefónico y el acusado como autor intelectual anda libre quejándose de lo selectiva que es la justicia. Seguro que los cómplices emplearían su mismo vocabulario contra él, pero en superlativo.
OBSEQUIO. Al vice, durante una gira en Los Santos, le regalaron un sombrero de junco, según publicó él mismo en su cuenta de Twitter. Muy sabia la gente santeña: es mejor darle el sombrero que luego vérselo puesto mientras el dueño se pregunta quién se lo dio.
EL GATO. Al excandidato presidencial José Domingo Arias se le perdió su gato –que se llamaba “Gati”– por los lados del hotel Playa Corona. El exministro ofrecía una recompensa por su aparición, pero, según informó después, la mascota no pudo ser recuperada. A los panameños también se nos perdieron varias decenas de millones de dólares, pero ni con recompensa aparecen, pues se perdieron en la misteriosa Caja 2 de Odebrecht y de allí en los bolsillos de políticos bribones. Ojalá que el ofrecimiento de recompensa de Mimito por su gatito no saliera de su cajita de sorpresitas…
ANIVERSARIO. Ayer se cumplieron 19 años de la confesión pública del exdiputado Carlos Afú de haber recibido dinero de la empresa que llevaba adelante el proyecto de ley del Centro Multimodal, Industrial y de Servicios (Cemis), escándalo que salpicó a diputados del PRD, incluyendo al padre del actual presidente de la Asamblea Nacional, al expresidente Martín Torrijos, y hasta al hoy presidente de la República. Salvo porque algunos tuvieron que subir y bajar escaleras, la justicia fue generosa … y selectiva, como dice el otro. No hay duda de que Santa Librada libra de todo mal a su grey.
