¿Sabía usted que cuando adquiere un billete de Lotería es posible que se lo esté comprando a un diputado de la República? Según los Varelaleaks, así podría ser. Una de las presuntas comunicaciones por WhatsApp divulgadas por ese sitio, entre el entonces presidente de la República, Juan Carlos Varela, y su hermano, el diputado José Luis “Popi” Varela, habría revelado que en octubre de 2018, faltando ocho meses para el final de su gestión, el Ejecutivo intentaba lubricar el camino para la aprobación de una dispensa fiscal de $300 millones y del presupuesto general del Estado para el año 2019. Pero, si usted cree que la armónica colaboración entre los órganos del Estado sucede en la forma en la que se la explicaron en la clase de cívica en la escuela, tal vez le convenga seguir leyendo…
EN LAS conversaciones filtradas en los Varelaleaks, se deja al descubierto los ofrecimientos del Ejecutivo para lograr los objetivos del momento. Por ejemplo, en una ocasión, el expresidente supuestamente escribió a su hermano que “Benicio pidió Fedebeis, [y] se le dio”… Benicio Robinson, que entonces estaba en el epicentro del escándalo por las ayudas de Pandeportes a organizaciones deportivas (solo Fedebeis recibió al menos $7 millones entre 2014 y 2017) y la compra de los bates de $200 cada uno, se reeligió como presidente de esa federación, en diciembre de 2018, sin mayor problema. Conociendo ahora la retórica de los protagonistas, seguramente a eso le llamarán “donaciones”.
LAS DÁDIVAS, sin embargo, no se limitaban a cosas como la presidencia de una asociación deportiva. Una parte más oscura se componía de cosas que podrían pertenecer al Estado o cuyo control directo estaría bajo instituciones públicas: becas, bonos… Y por supuesto, allí no iba a faltar la Lotería Nacional. Según las comunicaciones filtradas, la negociación para conseguir los votos a favor de la dispensa y el presupuesto general del Estado incluyó el ofrecimiento de cinco libretas de lotería, de $300, a los diputados que entonces integraban las comisiones legislativas de Economía y Presupuesto, quienes tendrían que aprobar aquellos proyectos en primer debate. En cambio, a Robinson y Yanibel Ábrego, en aquella fecha presidentes de la Comisión de Presupuesto y de la Asamblea Nacional, respectivamente, les habrían ofrecido 10 libretas, cada uno. Si las conductas así incurridas hubiesen sido parte de un largometraje sobre corrupción de funcionarios, una lectura de los artículos 345, 347 y 350 del Código Penal bien podría haber servido de trailer a la película.
DESPUÉS DE ver cómo una institución del Estado con supuestos fines de beneficencia ha sido tratada como la bolsa de regalos de Santa, ¿le sigue extrañando que un mismo partido político haya tenido el control casi permanente de la Lotería Nacional en las últimas décadas, sin importar qué coalición haya sido la gobernante? ¿Le extrañaría a usted, además, que se manipule la adjudicación de premios de los sorteos más cuantiosos o, en forma menos visible, de aquellos que no lo son? ¿Le sorprende que en la lista de 273 páginas de los supuestos billeteros, publicada por la LNB, no aparezca el nombre de ningún diputado que usted reconozca? Bueno, si usted es cabalístico, todavía podrá jugar cualquiera de los números que hoy publicamos en esta columna. .


