Ocho miembros de la pandilla Bagdad fueron detenidos ayer en la operación Corintios, estrategia con la que la Fiscalía Superior Especializada en Delitos de Asociación Ilícita, y la Policía Nacional, desmantelaron una estructura que tenía este grupo en Tocumen, en el área este del distrito capital.
Para ello, efectuaron 19 diligencias de allanamiento en las que decomisaron equipos tecnológicos y sustancias ilícitas, entre otros.
De acuerdo con información proporcionada por el fiscal antipandillas Alexis Medina y el director de la Dirección de Investigación Judicial, Carlos Valencia, durante la operación fueron aprehendidas 13 personas, 8 de ellas miembros de Bagdad y las otras 5 con casos por la presunta comisión de delitos contra el patrimonio económico y drogas.
La célula de Bagdad operaba específicamente en La Siesta, Buena Vista y Nuevo Tocumen, y su estructura criminal era diversa: homicidios, extorsión, incendiarismo, microtráfico, robo agravado, entre otros.
Según narró el fiscal Miranda ayer en conferencia de prensa, los pandilleros extorsionaban a comerciantes de las zonas, a quienes les exigían una suma de dinero mensual a cambio de garantizar su seguridad.
Todos los detenidos serán llevados ante a un juzgado de garantías en las próximas horas, a fin de que un juez legalice su detención y les imponga medidas cautelares.
Uno de los golpes más duros dados a este grupo fue en abril de 2021, cuando el Ministerio Público y la Policía Nacional capturaron a 19 de sus integrantes en la denominada operación Neptuno. Todos, incluyendo varios líderes, estaban presuntamente ligados a 27 homicidios, entre otros delitos.
Entre los homicidios se cuenta la masacre de la cárcel de La Joyita (diciembre de 2019), en la que fueron asesinados 13 presos.
Uno de los supuestos líderes de Bagdad es Jaime Powell Rodríguez, alias Yunya.
