Cinco civiles murieron ayer en un bombardeo aéreo contra territorios rebeldes en el sur de Siria, que afectó a un hospital, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El OSDH imputó los bombardeos en el este de la provincia de Deraa a la aviación militar rusa, aliada de Damasco. Desde el pasado martes, las tropas del Gobierno intensificaron sus bombardeos en el sector.
El sur sirio continúa bajo control de los rebeldes, en particular la provincia de Deraa. En la zona, fronteriza con Jordania y los Altos del Golán, en gran parte ocupados por Israel, regía desde julio de 2017 un alto el fuego negociado por Moscú, Washington y Amán.