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Declaran a Isla Boná refugio de vida silvestre

Declaran a Isla Boná refugio de vida silvestre
La isla es un santuario de aves marinas -de unas cuatro especies diferentes- que anidan durante todo el año. Archivo

Conservar, proteger y restaurar los ecosistemas terrestres y marino como hábitat de aves, peces, cetáceos y corales, será la función de isla Boná, ubicada en el Golfo de Panamá, a la que se otorgó la categoría de Refugio de Vida Silvestre.

La declaratoria de área protegida se hizo a través de un decreto ejecutivo, que lleva la firma del ministro de Ambiente, Milciades Concepción, y a través del cual también se elevó a la categoría de refugio Estivá e islotes aledaños a isla Boná.

En el decreto se establece, además, que se adoptarán medidas de protección de varias especies que habitan en esa zona, por su importancia para la biodiversidad.

Concepción indicó que se propone la protección de la flora y fauna en isla Boná, en especial de las aves locales y migratorias que anidan en su bosque.

Una investigación de La Prensa, de marzo pasado, reveló que Boná, santuario de aves y otras especies marinas, estaba en peligro, luego de que el Municipio de Taboga la arrendara por 20 años prorrogables para la construcción de una terminal petrolera de alto calado.

Debido al repudio que provocó entre los ambientalistas y miembros de las organizaciones sociales la posible destrucción del hábitat de unas 12 mil aves que anidan en Boná, así como otras especies marinas que se verían afectadas, el Concejo Económico Nacional (Cena) revocó el permiso a la petrolera, mientras que la Contraloría General de la República negó su refrendo al contrato entre el Municipio de Taboga y Bona Pacific Corp.

Alcances

En el decreto, que fue firmado ayer, se resalta que se mejorará la salud de los arrecifes coralinos del área para “garantizar los procesos evolutivos y ecológicos, el flujo genético y su diversidad biológica”.

El área protegida está compuesta por 92.63 hectáreas y una superficie marina de 388.59 hectáreas.

Con esta declaratoria, Panamá estaría cumpliendo con una de las metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre protección de los ecosistemas marinos para evitar efectos adversos por el calentamiento global.

En el conjunto de islas se establecerá un “Programa de Monitoreo Ambiental Permanente” para verificar que se cumpla con su protección y pesca sostenible, así como para actualizar un plan de manejo y adoptar medidas sancionatorias.

El decreto ejecutivo resalta que con esta declaratoria se busca fomentar la investigación científica y el desarrollo del turismo ecológico en la zona. Para esto último, se daría prioridad a los proyectos propuestos por los moradores de Otoque.

Reclamo

Unas 13 personas -incluyendo a niños- que dijeron ser residentes de Otoque Oriente, se apersonaron al Biomuseo, sitio donde se firmó el decreto ejecutivo para rechazar la declaración de refugio a isla Boná.

Exponiendo cuatro pancartas replicaron un mismo mensaje: “No a la resolución de área protegida. El ecoturismo no es sostenible”.

Para la ambientalista Hortencia Broce, los moradores están desinformados, ya que con la colocación de muelles para la petrolera se afectarían los corales que sirven de alimento a los peces, lo que incidiría directamente en la pesca. “Esa empresa no les generará empleo permanente, ya que ahí se necesitarían profesionales que conozcan del negocio de petróleo”, criticó.

El presidente de la Asociación de Pesca Submarina, Hernán Arias, dijo que era de esperarse que se haría una protesta porque “hay personas con mucho poder económico detrás de la petrolera”. Recomendó a las autoridades habilitar un pequeño camino en Boná para colocar una caseta y que los moradores de Otoque puedan cobrar como guías turísticos.

Amenazas

Las amenazas no habrían cesado contra Boná. En dos videos institucionales publicado por la Asamblea Nacional en octubre, en los que se exponen los supuestos beneficios que generaría la petrolera para los residentes de Otoque Oriente (isla cercana a Boná), se observó el respaldo que estarían dando a esta actividad el diputado oficialista y presidente de la comisión legislativa de Población, Ambiente y Desarrollo, Arquesio Arias, y sus colegas Nelson Jackson y Everardo Concepción, de Cambio Democrático y el Partido Panameñista, respectivamente. Los reportajes, que causaron alarma entre organizaciones de la sociedad, fueron producto de una gira efectuada al área por estos diputados.

Queda pendiente ahora, la promulgación en Gaceta Oficial del decreto ejecutivo de Miambiente.

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