La activista prodemocracia Chow Hang-tung acusó a la justicia de Hong Kong de convertir la libertad de expresión en delito, tras ser condenada por segunda vez por incitar a la población a manifestarse para recordar la represión en la plaza de Tiananmen.
La abogada de 36 años, quien se representó a sí misma en las audiencias, fue dirigente de la Alianza de Hong Kong, que organizaba las vigilas para recordar a las víctimas de la represión china del 4 de junio de 1989 contra jóvenes prodemocracia en la plaza de Tiananmen, en Pekín.
La policía de Hong Kong prohibió las últimas dos vigilias por el coronavirus y preocupaciones de seguridad, y los tribunales han encarcelado a varios activistas que desafiaron la prohibición de 2020, incluida Chow.
La justicia ya había condenado a numerosos activistas, incluyendo a Chow, a penas de cárcel por haber violado esa prohibición en 2020.
La abogada fue detenida la mañana del 4 de junio del año pasado por dos artículos que publicó en los cuales pidió a los hongkoneses encender velas para marcar el aniversario de la represión.
Una corte determinó el martes que esos artículos constituyen una incitación a desafiar la prohibición.
“El mensaje que envía este veredicto es que encender una vela es un delito, que las palabras son un delito”, declaró Chow en el tribunal.
“La única forma de defender la libertad de expresión es continuar expresándose“, añadió. “El verdadero delito es tapar a los asesinos con leyes y borrar a las víctimas en nombre del Estado”.
Durante mucho tiempo, Hong Kong fue el único lugar en el que se toleraba la conmemoración de los hechos acaecidos en Tiananmen.
Desde hacía más de tres décadas, cada 4 de junio, decenas de miles de personas se congregaban en esas vigilias, conmemorando a las víctimas de la represión. Pero, desde que tuvieron lugar unas inmensas manifestaciones prodemocracia en 2019 y a raíz de la creciente influencia de Pekín sobre Hong Kong, esas vigilias fueron prohibidas.


