La justicia ha sido la gran protagonista de las primeras planas y las primicias noticiosas de los últimos días. En particular, las decisiones informadas por distintos actores judiciales en Panamá y en el extranjero, cuentan mucho más en lo que no dicen sus comunicados, que en lo que efectivamente expresan.
La traducción extraoficial del comunicado del Departamento de Justicia de Estados Unidos del 14 de diciembre pasado, resume la importancia de la declaratoria de culpabilidad de Ricardo Alberto Martinelli Linares, como parte de una conspiración para lavar dinero proveniente de sobornos pagados por Odebrecht a un familiar cercano, que fue un alto funcionario del gobierno de Panamá entre los años 2009 y 2014.
En el extenso comunicado, el Departamento de Justicia hace un reconocimiento a las autoridades de los países que ayudaron en la investigación, procesamiento y extradición de los Martinelli Linares: “El Ministerio Público Federal de Brasil y su Policía Federal, la Oficina de Justicia Federal de Suiza, autoridades de aplicación de la ley en Guatemala, incluyendo su Ministerio Público y su Unidad Especializada en Asuntos Internacionales, así como autoridades de justicia de El Salvador, igualmente brindaron un significativo apoyo”.
En la cita mencionada no aparece el nombre de Panamá. Esto quiere decir que la investigación y el procesamiento de dos ciudadanos panameños, por conspirar para lavar dinero en favor de un exalto funcionario panameño, por obras contratadas por el gobierno de Panamá, se hizo sin la cooperación y, por ende, sin el conocimiento de las autoridades panameñas. Un verdadero voto de confianza.
Los comunicados del Ministerio Público
El miércoles 15 de diciembre, el Ministerio Público (MP) amaneció locuaz. En el primer comunicado de ese día, le informó al país que cinco días antes, el 10 de diciembre, le había informado al Departamento de Justicia de Estados Unidos que Panamá quería que le devolvieran los fondos decomisados en el caso de los hermanos Martinelli Linares “y otros”, tanto en el presente como en el futuro. Sin embargo, la noticia sorpresa de ese comunicado fue que el día 14 de diciembre, el fiscal superior de Asuntos Internacionales, Agustín A. Almario Castillo, estuvo presente en la audiencia de Ricardo Alberto Martinelli Linares en Nueva York. No se explica si el fiscal domina el idioma inglés o si estaba acompañado de algún personal del Departamento de Justicia. Ese comunicado guarda silencio sobre la razón por la que en la audiencia de Luis Enrique Martinelli Linares no hubo presencia del MP.
La noticia positiva de ese comunicado aparece en el último párrafo del documento: “[...] conforme a lo previsto en los artículos 2222 y 2225 del Código Judicial, luego de la emisión del auto de enjuiciamiento, se abrirá el proceso a pruebas, momento procesal correspondiente en el que el Ministerio Público, representado por la Fiscalía Especial Anticorrupción, solicitará al tribunal de la causa mediante escrito, las pruebas que utilizará en apoyo de sus pretensiones, incluyendo asistencias jurídicas internacionales convenientes”. En otras palabras, las pruebas de Nueva York, si se piden a tiempo, podrán ser usadas en Panamá.
En el segundo comunicado de ese 15 de diciembre, el MP respondió al tema del video que mostraba al expresidente Ricardo Martinelli Berrocal reunido con su abogado Alejandro Pérez y el político perredista Virgilio Crespo, y en una mesa aparte alguien que, según el portal digital Foco, era Ricardo Ramírez Bustos, pareja de una de las juezas del caso de los pinchazos, pero que, de acuerdo con Martinelli, es supuestamente el ciudadano Amado Arjona.
El comunicado de ese tema decía: “El Ministerio Público informa a la ciudadanía que, a través de la Fiscalía Especial Anticorrupción, inició este miércoles, 15 de diciembre de 2021, una investigación, a raíz de la divulgación de un video que se hizo viral en las redes sociales mediante la cuenta de un medio digital local, en el cual se hace referencia a posibles actos delictivos respecto de un proceso penal en el que una de las partes era un expresidente de la República procesado por los delitos de interceptación ilegal de comunicaciones y seguimiento y [sic] vigilancia ilegal, siendo declarado no culpable”.
En ese comunicado, se reconoce una preocupación de la opinión pública, pero luego se trata con pinzas. No queda claro si la investigación será exclusivamente del video y su contenido, o si se investigará, “hasta las últimas consecuencias”, la posibilidad de supuestos actos de corrupción en esta situación.
La reacción del Órgano Judicial
Ese mismo día, la Corte Suprema de Justicia divulgó un breve comunicado sobre el tema del video. El documento es esencialmente una cita de lo dicho por el MP, salvo en el último párrafo, cuando señala: “Esta corporación de justicia confía en la investigación que realizará el Ministerio Público y a la vez solicita que toda persona que pueda colaborar con esclarecer los hechos, aporte sus contribuciones a la Fiscalía Especial Anticorrupción, por los conductos que la Ley establece, para así respetar todas las garantías y el debido proceso”.
El contenido del comunicado de la Corte Suprema no expresa, sugiere, reconoce o supone que el Órgano Judicial hará una investigación administrativa. Dado que la Corte ha retrasado la implementación de la carrera judicial, esto ha impedido la entrada en vigencia de la jurisdicción de integridad y transparencia. En ausencia de esa jurisdicción, con sus respectivos magistrados, esas funciones las asume el pleno de la Corte Suprema. Hay muchas acciones que puede tomar el poder Judicial para verificar que las sentencias y fallos que profieren sus miembros son auténticos productos del debido proceso.
La parte final del comunicado del Departamento de Justicia del 14 de diciembre, demuestra cómo deberían concluir todas estas declaraciones: “Quien tenga información sobre ganancias económicas que se encuentren en resguardo o hayan transitado por el sistema financiero de Estados Unidos, debe entrar en comunicación con agentes federales al correo kleptocracy@usdoj.gov”. Y en Panamá, ¿a quien le podemos escribir?


