Covid-19

Gobierno rechazó la donación de un hospital

Gobierno rechazó la donación de un hospital
El costo del hospital modular estaría por los $12 millones (construcción y equipos). Archivo

El Gobierno rechazó una donación que ofreció China Construction America (CCA) para convertir temporalmente el centro de convenciones de Amador en un hospital modular, con más de mil 500 camas y, en cambio, prefirió construir uno de $12 millones con 100 camas.

La propuesta de CCA llegó pocos días después de reportado el primer caso de coronavirus en Panamá, a inicios de marzo pasado. La empresa usaría un modelo técnico que proporcionó su casa matriz, China State Construction Engineering Corp., con comprobada experiencia en la construcción de hospitales modulares en China.

Según el ministro de Obras Públicas, Rafael Sabonge, el ofrecimiento chino llegó después de haber iniciado obras en el proyecto local y que la ministra de Salud, Rosario Turner, lo rechazó porque incumpliría normas sanitarias.

La adjudicación del contrato fue a favor de SmartBrix Centroamérica. Sabonge llamó directamente a esta y a otras dos empresas el 14 de marzo para que presentaran su oferta. Cuatro días después, el presidente Laurentino Cortizo anunció que se construiría el hospital.

Sabonge tuvo vínculos comerciales con el presidente de VA Project International, Jaime Ventura Cervera, invitado al acto público. El funcionario es directivo y socio de Urbe Promoción y Desarrollo, que contrató a Ventura Cervera para diseñar uno de sus proyectos.

Hospital modular, la contratación de los amigos

Cuando el Gobierno panameño consideraba las opciones para aumentar su capacidad sanitaria a fin de atender a los contagiados del nuevo coronavirus, descartó una donación que pudo haberle ahorrado al país millones de dólares. En su lugar, optó por construir un hospital modular, cuyo costo ronda los $12 millones, incluyendo el equipamiento médico.

La donación fue ofrecida en marzo pasado, pocos días después de haberse anunciado oficialmente el primer caso de la Covid-19 en Panamá. El ofrecimiento lo hizo la empresa China Construction America (CCA), subsidiaria de China State Construction Engineering Corp. (CSCEC), empresa a cargo de edificar el nuevo centro de convenciones de Amador.

Lea aquí: Piden una auditoría al hospital modular; las cuentas no están claras

La propuesta de CCA era convertir el centro de convenciones en un hospital modular temporal –nivel 1– para atender los pacientes de la Covid-19. CCA resaltó que recibieron de su empresa matriz –CSCEC– el ejemplo técnico para hacer la adaptación hospitalaria en el centro de convenciones. Y este ofrecimiento no era de cualquier empresa.

CSCEC es la misma empresa que un mes antes había construido –en tan solo diez días– dos hospitales modulares de mil camas en Wuhan (China), epicentro de la pandemia, cuyo costo, según reportes del sitio web especializado ENR (Engineering News-Record), fue de $43 millones o $43,000 por cama.

Gobierno rechazó la donación de un hospital
La empresa CCA transformaría el centro de convenciones Amador en un hospital temporal.

El trabajo de adecuación estructural en el centro de convenciones sería donado por CCA para instalar 1,584 camas en tres fases, según requerimiento. “Ponemos a disposición nuestra experiencia, conocimiento y capacidades humanas para que sean aplicadas en la transformación temporal del centro de convenciones”, resalta la propuesta, a la que La Prensa tuvo acceso.

La empresa resaltó que era tiempo de “racionalizar” los requerimientos para “invertir los recursos económicos de la manera más eficiente”. Pero el Gobierno rechazó la propuesta y, en cambio, decidió construir su propio hospital modular, igualmente en tiempo récord: 30 días. El costo por cama del hospital panameño será de un mínimo de $120,000, es decir, $77,000 (o 64%) más que cada cama de los hospitales modulares de Wuhan.

La propuesta de modificar temporalmente el centro de convenciones habría llegado verbalmente el 13 de marzo y once días después –el 24 de marzo– entregó al ministro de Obras Públicas, Rafael Sabonge, un documento pormenorizado –de 50 páginas– detallando cómo se haría la adecuación del centro de convenciones.

Mientras llegaba la propuesta técnica de adecuación de la empresa china, Sabonge adelantaba la licitación del hospital modular, y empezaban a llegar las cotizaciones de las compañías que él había invitado al acto público: VA Project International, TKL Import & Export y SmartBrix Centroamérica, esta última la ganadora del acto público.

VA Project, presidida por Jaime Ventura Cervera, directivo de Mi Bus, cuenta, desde el 21 de marzo de 2019, con un aviso de operación para brindar asesoría, consultoría y diseños de proyectos.

En tanto, TKL Import & Export, inscrita en 2006 por la hoy directora nacional de Migración, Samira Gozaine, –reemplazada como agente residente, tras su renuncia, por Eric Pittí, un abogado socio de su bufete– se dedica a vender materiales de construcción, plomería y ferretería; nada que la vincule al negocio de estructuras modulares prefabricadas.

La invitación de estas empresas no fue una casualidad. Diversas fuentes han confirmado a este medio que tanto Gozaine como Ventura Cervera son cercanos amigos del ministro de Obras Públicas, quien estuvo a cargo de la construcción del hospital modular. Es más, Sabonge fue socio de Ventura Cervera en la sociedad The Pole At The 8th Hole, Corp. En abril de 2019, Sabonge renunció a la presidencia de la sociedad, en tanto que Ventura Cervera permanece como secretario-director.

Las conexiones no terminan ahí. Un hijo de Ventura Cervera –Jaime Ventura Álvarez– también es socio de Sabonge en la sociedad Mormont Properties, inscrita en el Registro Público en mayo de 2015. En esta, Sabonge es presidente, mientras que el ministro consejero de Facilitación de la Inversión Privada, José Alejandro Rojas, figura como su secretario. Los tres forman parte de esta sociedad desde mayo de 2016.

El ofrecimiento

El centro de convenciones de Amador, según la propuesta china, era ideal para reconvertirlo temporalmente en un hospital, por sus facilidades de acceso, alejado de zonas residenciales, amplios estacionamientos y cerca de los centros hospitalarios.

La propuesta dividiría temporalmente el centro de convenciones en áreas de tratamiento, trabajo de enfermería, transición, camas, conferencias y entrada de suministros. Se utilizarían áreas de ingreso y de salida diferentes para pacientes y personal médico.

La propuesta también resalta que hospitales temporales similares funcionaron en Hubei, provincia de Wuhan (China), y que el personal disponible para adecuar el centro de convenciones incluía a un arquitecto que lideró el equipo técnico que construyó el hospital en Wuhan. Además, una empresa de ese país que diseñó el hospital en Beijing para atender los casos de SARS en 2003, también construido en tiempo récord.

Es “como una muestra desinteresada de sumarnos al esfuerzo del gobierno para contener la propagación del Covid-19”, indicaba la propuesta china.

El rechazo

La propuesta de la empresa china, según Sabonge, llegó tarde. Sin precisar la fecha, el ministro de Obras Públicas afirmó que fue contactado por CCA después de iniciado el hospital modular. “Ellos [CCA] no especificaron bien cómo era su propuesta, pero no iban a donar todo, sólo las divisiones internas”, indicó Sabonge.

El funcionario dijo que advirtió a CCA que “tiene que ser donada [la obra] y ellos [CCA] me dijeron que podrían evaluarlo”. Sabonge añadió que consultó a la ministra de Salud, Rosario Turner, sobre la propuesta de CCA, y que la rechazó porque “no cumple con los criterios de bioseguridad”. Al final, añadió el ministro, decidieron que los pacientes con padecimientos leves se albergarían en hoteles, por ahorro presupuestario.

La Prensa preguntó entonces si los hoteles también tenían que ser equipados. “Sí –respondió Sabonge–, pero muy básicamente”. Este medio preguntó también al secretario de Comunicación del Estado, Óscar Ramos, acerca del uso de estos hoteles con fines hospitalarios. Hasta ahora son siete: cinco en la capital, uno en Veraguas y otro en Chiriquí. Y, según el vocero presidencial, el Estado aún no ha pagado por su uso.

“El Ministerio de Salud determinará, según las necesidades, cuánto tiempo más serán utilizados los hoteles-hospitales, cuyos propietarios, de manera solidaria con el país, han puesto a disposición de la salud de la población, incurriendo en gastos que en su momento el Estado honrará”, dijo Ramos.

La Prensa contactó a CCA –la empresa que haría la donación–, pero se informó que los directivos no darían declaraciones. Es “un tema delicado”, indicaron.

El vínculo interno

Aunque eran tres los participantes en la licitación para construir el hospital, SmartBrix habría tenido asegurado su contrato desde el principio. Sabonge hizo algunas revelaciones en tal sentido.

El funcionario reveló, por ejemplo, que TKL “ofrecía un hospital de campaña, de esos de guerra de Turquía. Nosotros le pedimos la propuesta igual, pero sabíamos que no se adecuaría a nuestras necesidades”.

En cuanto a la oferta de VA Project –a la que se uniría las empresas Hopsa y Tash– no cumpliría el plazo, ya que las estructuras modulares llegarían en 45 días al país. Y sobre la inexperiencia de estas empresas en construcciones modulares, resaltó que sus ofertas obedecieron a que “todo el mundo sabe lo que se estaba buscando”.

Sabonge confirmó que el primer nombre que llegó a la mesa de propuestas para construir el hospital fue “el de Nitesh [Mayani], presidente de SmartBrix”. “El contacto fue directo con Nitesh”, quien le había ofrecido estructuras modulares previamente, de manera “informal”, resaltó Sabonge.

Una fuente informó a La Prensa que la introducción de SmartBrix al Gobierno tendría vínculos internos. La primera propuesta –“una cotización sencilla” para construir el hospital, indicó la fuente– habría sido presentada por Vikash Deepak, coordinador de Planes y Programas del Ministerio de la Presidencia.

SmartBrix es conocida por el funcionario. En noviembre pasado, Deepak participó en el lanzamiento de una marina en Amador asociada a SmartBrix, que construiría las oficinas de potenciales clientes.

La presentación de ese proyecto la hizo un socio de Deepak: José Ruiz Blanco, quien fue embajador de Panamá en Singapur en la administración de Ricardo Martinelli (2009 y 2014). Deepak y Ruiz Blanco, además, son secretario y presidente, respectivamente, de JV Marine Management, S.A., inscrita en septiembre de 2017 en el Registro Público por Patricia Núñez Spiegel, su tesorera.

Núñez Spiegel, prima de la esposa del vicepresidente de la República, José Gabriel Gaby Carrizo, fue vicecónsul también en el mismo periodo de su cuñado Ruiz Blanco.

Deepak comparte amistad en Facebook con Nitesh Mayani, presidente de SmartBrix, y ambos coinciden en amistad con José Ruiz Blanco en esta red social. (Ver facsímil).

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SmartBrix y sus contactos en Facebook.

“La propuesta de SmartBrix no me llegó de parte de nadie, fue a través del propio Nitesh, por correo electrónico. Usted sabe que a uno lo contacta mucha gente y él [Mayani] me dijo que si necesitaba los modulares... Así que luego yo lo llamé para pedirle la cotización”, reveló Sabonge.

El contacto con SmartBrix se hizo terminada la primera reunión de coordinación –el 14 de marzo– cuando se determinó que sería un hospital de 100 camas, dijo Sabonge.

Y un día antes, el 13 de marzo, la empresa china CCA habría hecho su propuesta para adecuar el centro de convenciones. Las ofertas de las sociedades panameñas llegaron a una tremenda velocidad –dos días después de la convocatoria–, a pesar de que dos de ellas actuaban como intermediarias de fabricantes extranjeros de estructuras modulares. La de CCA llegó el 24 de marzo.

Las ofertas de SmartBrix, VA Project International y TKL se habrían tenido listas dos días antes del anuncio oficial de petición de construcción del hospital. El anuncio fue hecho por el presidente Laurentino Cortizo –en conferencia de prensa– el 18 de marzo, 5 días antes de que los chinos presentaran verbalmente su propuesta técnica para el centro de convenciones de Amador.

(Con información de Ohiggins Arcia Jaramillo).

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