Los pacientes con enfermedades crónicas como insuficiencia renal, así como los portadores del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), solicitaron ayer a las autoridades sanitarias establecer protocolos específicos para su atención.
La solicitud fue efectuada en medio de la crisis sanitaria por el nuevo coronavirus y mientras se acondicionan instalaciones especiales para la atención de los pacientes afectados por éste.
El presidente de la Asociación de Pacientes con Insuficiencia Renal Crítica y Familiares, Alexander Pineda, subrayó que unos 2 mil 500 pacientes que son atendidos en las salas de hemodiálisis del Hospital Santo Tomás (HST) y en la Caja de Seguro Social (CSS) se exponen diariamente a contraer el coronavirus, dado que tienen que asistir a esas instalaciones.
Pineda expresó que todas estas personas, a las que no les toca otro camino que movilizarse a las instalaciones sanitarias porque de eso depende su vida, están expuestas a contraer la enfermedad en el trayecto o en las mismas instalaciones sanitarias, debido a que ya existe transmisión local.
Para Pineda, es necesario que las autoridades de salud tomen medidas dentro de los hospitales respecto a salas de hemodiálisis, con el propósito de mantener la seguridad de los pacientes. Por ejemplo, solicitan la adecuación de entradas y salidas independientes de dichas instalaciones sanitarias.
Igualmente, dotar a estos enfermos, sobre todo a los que utilizan el transporte público, de guantes y mascarillas para que puedan protegerse; y buscar mecanismos para evitar el hacinamiento en hospitales como el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid y el Hospital Santo Tomás.
La incertidumbre de estos pacientes aumentó, luego de que las autoridades del Minsa confirmaron que entre los enfermos de coronavirus que se encuentran hospitalizados en salas de cuidados intensivos está un paciente de insuficiencia renal.
Este escenario también aqueja el director de la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las Personas Afectadas con VIH (Probidsida), Orlando Quintero, quien dijo que se requiere de un protocolo de atención para los pacientes con enfermedades crónicas y también abastecerlos de los medicamentos que requieren.
Quintero indicó que la pandemia agarró al sistema de salud sin los suficientes medicamentos, lo que provoca que algunos pacientes se descompensen y estén obligados a asistir a las instalaciones de salud es busca de atención médica.
Datos que maneja esta fundación precisan que actualmente hay en Panamá unas 12 mil personas que viven con VIH.
Además, Quintero cuestionó a las autoridades de la CSS por haber anunciado que en medio de la crisis enviarán las medicinas a los hogares de los pacientes con enfermedades crónicas, pese a que desde hace meses no cuentan con Raltegravir, Ritonavir ni Lamividina en sus farmacias para tratar el VIH.
“Las mascarillas y los guantes para los pacientes que necesitan ir a las instalaciones de salud también son recomendables”, acotó.
Respuesta
En conferencia de prensa, la ministra de Salud, Rosario Turner informó que, dada la vulnerabilidad de los pacientes con enfermedades crónicas, decidieron ampliar la capacidad de las salas de hemodiálisis en Coclé, de modo que los pacientes del interior no tengan que venir a la capital.
En tanto, el presidente de la Asociación Panameña de Médicos Intensivistas y coordinador del Comité Técnico para los Cuidados Intensivos entre el Minsa y la CSS, Julio Sandoval, afirmó que el sistema sanitario está preparado para atender al 5% de la población que podría requerir soporte respiratorio por Covid- 19.
Basados en los modelos matemáticos y sabiendo que solo el 5% de los afectados por el virus pueden llegar a requerir una hospitalización en salas de cuidados intensivos, Sandoval dijo que están preparados para atender esta situación.
En ese sentido, detalló que en este momento el sistema sanitario cuenta con 350 camas, entre las salas de cuidados intensivos y semi-intensivos, y unos 500 ventiladores mecánicos.
Además, informó que existe un proyecto para construir un hospital modular –cuya ubicación no ha sido definida–, con capacidad para 100 camas y que al terminar la crisis podría ser llevado a áreas de difícil acceso.
Añadió que el porcentaje de pacientes con coronavirus hospitalizados en cuidados intensivos (10% del total de casos) se debe a que aún hay pocos diagnósticos. Sin embargo, explicó que cuando comiencen a aparecer los casos por la masificación de las pruebas, dicho porcentaje disminuirá a cerca del 5% esperado .
Cerco sanitario
Por otra parte, las autoridades sanitarias informaron ayer que amplían la información epidemiológica en el hospital Doctor Ezequiel Abadía de Soná, Veraguas, que es objeto de un cerco sanitario desde el martes.
El Minsa informó en un comunicado que, mientras se amplía la investigación, se está dotando al personal con equipos e insumos de protección, a fin de fortalecer la atención en este centro y en el hospital Luis Chicho Fábrega.
El viceministro de Salud, Luis Francisco Sucre, fue ayer Veraguas con un equipo de epidemiólogos para coordinar junto con la CSS y el Ministerio de Seguridad las acciones dada la situación en el hospital de Soná, donde fueron detectados dos de los cuatro casos confirmados en esa provincia.
Por otro lado, el Minsa informó que recibieron equipos para suministrar oxígeno a los pacientes que presenten complicaciones moderadas, los cuales estarán en instalaciones del Minsa y de la CSS, como el Hospital Santo Tomás y en centros de la comarca Ngäbe Buglé y Bocas del Toro.
Ayer, la Contraloría General de la República informó que refrendó la compra de insumos médicos, farmacéuticos y de laboratorio para enfrentar el coronavirus, por $39 millones.

