El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) destinó $56.8 millones para el segundo pago —correspondiente a los meses de abril, mayo y junio— de los cuatro programas de transferencia monetaria condicionada.
De ese total, $44.6 millones están destinados al programa 120 a los 65; $6.3 millones, a la Red de Oportunidades; $4.6 millones, a Ángel Guardián; y $1.3 millones, al bono alimenticio Senapan.
El informe brindado por el Mides indica que, en total, los cuatro programas benefician a 190 mil 981 personas, de las cuales 122 mil 525 pertenecen al programa 120 a los 65, 41 mil 2 son beneficiarias de la Red de Oportunidades, 19 mil 106 son de Ángel Guardián y 8 mil 348 reciben el bono solidario.
Las tres regiones del país que tienen mayor cantidad de beneficiarios son la provincia de Panamá (30 mil 247), la comarca Ngäbe Buglé (28 mil 97) y la provincia de Chiriquí (26 mil 433).
Para 2021, el presupuesto de inversión destinado a los cuatro programas que forman parte de las transferencias monetarias condicionadas —que atienden al 19.4% de la población en pobreza y pobreza extrema del país—, según cálculos del Mides, es de $227.4 millones.
La ministra de Desarrollo Social, María Inés Castillo, manifestó que este pago representa una inyección económica importante, que permite a las familias que viven en condición de pobreza extrema adquirir productos de primera necesidad como: alimentos, medicamentos y enseres de limpieza.
Castillo acotó que estos programas tienen un componente de género, al beneficiar a 130 mil mujeres, en su mayoría en regiones apartadas y vulnerables del país.
El programa 120 a los 65, considerado como una “pensión no contributiva”, así como el resto de los componentes de las transferencias, es la fórmula del Estado “en favor de las personas vulnerables y en condición de pobreza y pobreza extrema”, remarcó.



