Bajo un sol abrasador, más de 2 millones de musulmanes comenzaron ayer la peregrinación anual a La Meca, en una Arabia Saudita en plena transformación.
La concentración de multitudes representa un desafío logístico para las autoridades.
El hach (peregrinación) es uno de los cinco pilares del islam de obligado cumplimiento para todos los musulmanes, al menos una vez en la vida, siempre que disponga de medios para hacerlo.
“Venir aquí es el sueño de todo musulmán”, declaró Soliman Ben Mohri, un comerciante que reside en Francia.

