A un costo de entre $1,000 y $1,200 el metro cuadrado, con ‘acabados de lujo’, según su estudio de impacto ambiental, se construyó con fondos del Estado panameño la nueva Nunciatura.
Panamá pagó $8.9 millones y le arrendó, por 99 años –a un costo simbólico de 1 dólar–, un terreno valorado en $2.7 millones.
El nuncio Andrés Carrascosa aseguró que ese pago equivalía al valor de la edificación y reubicación, y que si sobraba algo sería devuelto al país, cosa que no ha ocurrido. De hecho, el costo de la obra superó la indemnización entregada por Panamá.
VEA: Nunciatura, millonaria petición

