TRATAMIENTO

Pacientes recuperados, la otra cara de la pandemia

Pacientes recuperados, la otra cara de la pandemia
Hasta el pasado 30 de julio habían 38 mil 218 casos de pacientes recuperados, es decir 59.5% del total de contagios. Archivo

Cada hora en el país se recuperan, en promedio, 38 pacientes de Covid-19, según datos del Ministerio de Salud (Minsa).

Este grupo de personas intenta ahora habituarse a la rutina diaria que mantenían antes de contagiarse. Algunos que padecieron síntomas leves, es decir, la mayoría, lo hacen más rápido que el resto, que tuvo que acudir al hospital.

Finalizado el mes de julio, los números del Minsa indican que casi el 60% de los que contrajeron el virus en el país, desde el pasado 9 de marzo, se recuperó.

El informe de epidemiología del Minsa reportó ayer 39 mil 166 pacientes recuperados, de un total de 65 mil 256 personas que han adquirido el virus.

Cada hora, 38 pacientes se recuperan del virus

La atención de las autoridades sanitarias se centra actualmente en cortar la cadena de transmisión del SARS-CoV-2 y atender a los enfermos con Covid-19, pero hay un grupo que aún sufre efectos psicológicos y físicos del virus: los pacientes recuperados.

Según estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa), hasta el pasado 30 de julio habían 38 mil 218 casos de pacientes recuperados (59.5% del total de contagios) y 24 mil 576 activos. En la última semana de julio, el promedio de pacientes recuperados por día fue de 912, lo que equivale a 38 cada hora.

Muchos de estos pacientes hicieron la cuarentena en sus hogares debido a que sus síntomas eran leves; otros estuvieron hospitalizados varios días, ya que presentaban algún factor de riesgo, como la edad (mayor de 60 años) o alguna enfermedad crónica.

Tal es el caso de Francisco Vergara, residente del corregimiento 24 de Diciembre, quien estuvo hospitalizado en sala por unos 10 días.

Si bien fue dado de alta el mes pasado, aún siente por momentos falta de oxígeno cuando intenta caminar o realizar alguna actividad física. “Me dijeron que porque tengo 68 años debía cuidarme mucho más. Esta es una experiencia que no le deseo a nadie y aún sigo con miedo a pesar que me confirmaron que no tengo el virus”, dijo.

Lo señalado por Vergara sobre la “falta de aire” coincide con lo planteado por neumólogos como Fernando Márquez, quien indica que algunos pacientes que recibieron ventilación mecánica en cuidados intensivos o incluso, en una menor proporción, los que fueron hospitalizados en sala, vienen presentando síntomas de la “fibrosis pulmonar”, la cual causa, por momentos, que la persona se agite.

Para el especialista, por lo general estos pacientes requerirán oxígeno asistido y otros, terapia de rehabilitación pulmonar, tanto a corto como a largo plazo.

Sin secuelas

A diferencia de Vergara, el docente de 40 años Javier Rodríguez dice que no hay secuelas del virus en su organismo, luego de superar la agresiva enfermedad.

Rodríguez fue uno de los primeros pacientes diagnosticados con la Covid-19 a principios de marzo, cuando había muy poca información del nuevo coronavirus, lo que generó mucha incertidumbre en su diario vivir. Sus síntomas solo fueron tos, carraspera y una leve pérdida del olfato. No sintió fiebre u otro efecto de la Covid-19.

Sobre este tema, la doctora del Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid de la Caja de Seguro Social (CSS) Karen González explicó que así como el cuerpo necesita sanar, la salud mental de los pacientes recuperados debe ser activada con los debidos procesos de rehabilitación.

Por ello, recomendó que luego de recuperarse de esta enfermedad, el paciente debe incorporarse al horario de actividades diarias, además de mantener un correcto patrón del sueño, lo que implica no tomar alcohol ni bebidas con cafeína que pueden alterar los horarios de dormir.

“No utilizar la cama para otras actividades, como leer o usar la computadora. Esta debe ser solo para dormir”, indicó González.

Donantes

Ricardo Manuel Aguilar, especialista en Medicina Interna y Hematología de la CSS, exhortó a la población de pacientes recuperados a que se acerque a donar plasma al banco de sangre del Complejo Hospitalario.

De acuerdo con Aguilar, en las últimas dos semanas, cuando el Ministerio de Salud aprobó el uso del plasma para tratar la Covid-19, aumentó el número de donantes. “Hoy tuvimos ocho donantes en el banco de sangre del Complejo, pero tomando en cuenta la cifra de recuperados, tenemos miles de donantes potenciales”, acotó.

Recordó que pueden donar personas de entre 18 y 65 años, y que una persona puede volver a aportar su plasma cada 15 días. Las mujeres con embarazos previos no pueden donar, según el especialista, porque cuentan con anticuerpos o defensas que podrían ocasionar daños a los pulmones del paciente.

Además de la citada instalación hospitalaria, también comenzaron a recibir donantes el Hospital Santo Tomás, en Panamá; el Hospital Luis Chicho Fábrega, en Veraguas, y el Hospital Rafael Hernández, en Chiriquí.

Otras instalaciones, como el Hospital Rafael Estévez, en Coclé; el Hospital Raúl Dávila, en Bocas del Toro, y el Ezequiel Abadía, en Veraguas, están próximos a comenzar la terapia con el plasma convaleciente.

El plasma convaleciente es un producto rico en anticuerpos, elaborado de la sangre donada por personas que se han recuperado de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.

De acuerdo con estudios científicos, el plasma de convaleciente tiene el potencial de reducir la severidad o acortar la duración de la Covid-19.

En Panamá, el tratamiento se comenzó a utilizar en abril pasado, con consentimiento informado.


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