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Población indígena, entre las más golpeadas por la Covid-19

Población indígena, entre las más golpeadas por la Covid-19
En la comunidad de Koskuna, en Veracruz, se declaró un cerco sanitario en abril de 2020.Gabriel Rodríguez

Los pueblos indígenas han sido de los grupos poblacionales más golpeados durante la pandemia de la Covid-19.

Estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dan cuenta que desde que arrancó la pandemia de la Covid-19 en Panamá se han contagiado 5 mil 807 indígenas, de los cuales 102 fallecieron.

Se trata de una población a la que según especialistas en salud pública, como Jorge Luis Prosperi, es difícil brindar atención, porque muchos viven en áreas de difícil acceso y además, por temas culturales, algunos rehúsan utilizar la medicina occidental.

Precisamente, varios de los clusters o rebrotes que se han reportado en el país ocurrieron en comunidades indígenas. Tal fue el caso de Koskuna, en Veracruz.

Allí, el Ministerio de Salud (Minsa) declaró una medida de cerco sanitario en abril de 2020, cuando en la comunidad se reportaron 101 casos del nuevo coronavirus.

Igualmente, a principios del mes pasado, el Servicio Nacional Aeronaval trasladó a 24 pacientes contagiados de Covid-19 de la comunidad de Ailigandí, en la comarca Guna Yala, a la capital, donde fueron alojados en un hotel hospital, con el fin de que cumplieran su cuarentena bajo vigilancia médica.

Población indígena, entre las más golpeadas por la Covid-19
Los ngabes reclaman mayor presencia de las autoridades de salud en medio de esta pandemia. Alexander Arosemena

Estas personas decidieron de manera voluntaria ser parte del programa de vigilancia médica del Minsa; en esa comunidad guna se estableció un cerco sanitario debido al incremento de casos.

Además, el Minsa dio cuenta el mes pasado de rebrotes en fincas agrícolas en Chiriquí, donde trabajan indígenas ngäbes.

Según Prosperi, el problema ha sido principalmente entre los gunas, ya que debido a su cultura tienden a no aceptar la medicina o las vacunas que se les lleva. “Tampoco hay duda de que en estos ambientes, en los que prevalecen la pobreza y el hacinamiento, cualquier enfermedad infecciosa puede propagarse más rápidamente”, explicó.

Opinó que en este contexto, la red de servicios debe ponerse a funcionar de mejor forma en las comarcas indígenas, porque son una población vulnerable a la que no se le brinda la atención que merecen. “Hay que sumar a las comunidades indígenas en esta lucha contra la Covid-19”, concluyó el especialista.

Por su parte, Ricardo Miranda, presidente del Consejo Nacional de Jóvenes de la comarca Ngäbe Buglé, manifestó que si bien personal del Ministerio de Salud ha hecho lo que ha podido en la región, una buena parte de la población prefiere tratarse con la medicina tradicional.

“La medicina occidental no ha jugado un papel determinante para nosotros, porque además en los puestos de salud tampoco hay insumos”, acotó.

El dirigente indígena recalcó que los lugares donde se brinda atención a los ngäbe siguen estando en abandono y no cuentan con los servicios básicos.

“Acá en la comarca, los hisopados son pocos frecuentes”, concluyó.



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