La decisión del presidente Laurentino Cortizo de retirar el proyecto de reformas constitucionales, que estaba en discusión en la Asamblea Nacional, y solicitarle al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que se encargue del proceso, constituye un giro de timón que altera el calendario de las reformas constitucionales.
Originalmente, la intención de la administración Cortizo era obtener la aprobación de la segunda legislatura de la Asamblea Nacional, para abril del 2020. Según un estimado preliminar del Tribunal Electoral, el referéndum de las reformas tendría lugar el domingo 4 de octubre del 2020. Pero todo esto quedó atrás.
Según declaraciones de la jefa del PNUD en Panamá Linda Maguire, ofrecidas a distintos medios, tan solo el proceso de organizar el diálogo puede tomar unos cuatro meses.
El diálogo de las reformas constitucionales se haría provincia por provincia, comarca por comarca, para luego integrarlo en un proceso nacional en el que participaría un equipo de garantes, formado por panameños de alto reconocimiento y respeto en el país.
El PNUD no redactaría los contenidos de las reformas constitucionales, por lo que no habría que temer nada sobre matrimonio igualitario, explicó Maguire a Radio Panamá.
El método descrito por la funcionaria de Naciones Unidas fue utilizado en Panamá para los diálogos de Bambito y Coronado, que en la década de 1990, sirvieron para consensuar el título constitucional que rige al Canal de Panamá, y la legislación bajo la cual funciona la Autoridad del Canal de Panamá ACP. El método fue replicado en los diálogos de educación y de salud emprendidos en años recientes.
Lo descrito por Mcguire refleja un calendario de año y medio para hacer las consultas, formalizar el diálogo, consensuar un documento, y llevarlo a la Asamblea Nacional.
Según el presidente Cortizo, al comunicarle al país su decisión de cambiar de método para las reformas, el referéndum se podría hacer en el 2021, año del bicentenario de la independencia de Panamá de España.
En todo caso, la Asamblea Nacional tendría que darle tres debates en cada una de las dos legislaturas contínuas a la propuesta de reformas constitucionales, que luego sería sometida a un referéndum popular.
El PNUD tiene andando actualmente diálogos de reformas constitucionales en más de una decena de países alrededor del mundo. Según Maguire cada proceso es único. En Panamá, como se ha reiterado, el PNUD solo facilitará el diálogo y la formación de consensos.

