ELECTRICIDAD. PRODUCCIÓN LIMPIA.

El sol paga la cuenta

Empresas locales ofrecen financiamiento para comprar los equipos de producción limpia y pagarlos en letras con plazos de hasta 15 años.

El sol paga la cuenta
Los clientes residenciales deben solicitar un medidor bidireccional, para medir la energía que se envía a la red con los paneles y

Hace 20 años se diseñó la estructura del sistema eléctrico en Panamá bajo el modelo de empresas de generación, transmisión y distribución para ofrecer el servicio de electricidad.

Fue un esquema pensado para que las empresas produjeran la energía y del otro lado los consumidores la recibieran en la residencia, para pagar por la cantidad de kilovatios hora consumidos.

Dos décadas después, la perspectiva ha ido cambiando. Los clientes pueden ser autogeneradores de la electricidad que demandan para sus actividades domésticas.

Aunque son pocos los clientes que ya han decidido ser amos y señores de la energía que consumen, el número comienza a crecer.

Hay 199 clientes registrados en la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) con sistemas fotovoltaicos instalados para autoconsumo: en la red de Edechi hay 16 que autogeneran; en Edemet, otros 119 y en Ensa, 64, con una capacidad instalada de 12 mil 322 kilovatios.

Algunos aseguran que están pagando cero en la factura o apenas pagan 10% del consumo, dependiendo de la temporada climática.

El volumen de clientes autogeneradores comenzó a crecer, tras las últimas regulaciones aprobadas por la ASEP para flexibilizar la producción de energía.

La principal fuente en las apuestas de los clientes es la energía fotovoltaica para aprovechar los rayos del sol, aunque también hay experiencias con eólica (viento) o biomasa (materia orgánica de origen vegetal o animal).

No se trata de generar energía para vender a terceros, ya que este negocio solo lo pueden hacer las empresas generadoras que tienen la concesión.

FACILIDAD

La falta de capital para invertir en los equipos era una limitante, pero en este punto los clientes también han encontrado flexibilización. Ya hay empresas disponibles en el mercado local que financian e instalan los sistemas de generación.

Se calcula que los paneles solares tienen una vida útil de 25 años, aunque con el mantenimiento adecuado pueden seguir funcionando.



“Esto está llevando a los clientes a ser más autónomos, aunque no al 100%”, dice Antonio Sánchez Perdomo, director Comercial de Nuevos Negocios de Celsia Energía en Panamá y Centroamérica, que adquirió los activos de Suez Energy en Panamá.

Hace cinco años se miraba como ejemplo a otros países donde los propios clientes generaban la energía que requerían, pero eso ya está pasando en Panamá, Costa Rica, Colombia y otras naciones de la región.

Actualmente, en Panamá el 1.8% de la demanda eléctrica es autogeneración o aproximadamente 180 megavatios de los mil 600 megavatios que en promedio se demandan diariamente.

En este porcentaje de autogeneración se incluyen las pequeñas plantas de clientes comerciales e industriales que ya producen parte de la energía que demandan, además de algunos residenciales.

SOLUCIONES

Las empresas analizan ofrecer distintas soluciones a los clientes finales. No solo se trata de equipos para generación, como sistemas fotovoltaicos; también se estudian alternativas con biomasa, eficiencia en iluminación, en sistemas de vapor y de acondicionadores de aire con agua fría.

Celsia, que opera las plantas de generación que ya ofrecen estos servicios en Panamá, se encarga del diseño e instalación del sistema, el cual se enfoca en menos contaminación y más ahorro para los consumidores.

“El enfoque es buscar que ese pago que tiene que hacer el consumidor sea una inversión a largo plazo, para que el costo de la energía sea inferior al pago que se haría regularmente si se comprara al sistema tradicional”, añadió Sánchez.

Los financiamientos se ofrecen a través de un contrato a 10, 15 y hasta 25 años de plazo con pago de cuotas mensuales.

En el caso de los paneles solares, se calcula que su vida útil es de 25 años, aunque los expertos aseguran que con un mantenimiento adecuado siguen funcionando, pero con un nivel de eficiencia más bajo.

Hay empresas que evalúan la instalación de paneles en viviendas de bajo costo. En el precio de la propiedad vendría incorporado el costo del sistema. Se estima que un kilovatio fotovoltaico costaría entre 2 mil 500 a 3 mil dólares.

Energía solar rebasaría la nuclear

En 2022, la capacidad global de energía fotovoltaica probablemente llegará a 871 gigavatios. Esa capacidad es cerca de 43 gigavatios más que las instalaciones acumuladas de eólica previstas para esa fecha, y más del doble de la capacidad nuclear actual, según Global Solar Demand Monitor de GTM Research.

Las previsiones de energía solar de este año han disminuido, pero según el organismo, con un ajuste de 4 gigavatios a la baja en las instalaciones proyectadas, una vez más las nuevas adiciones de capacidad solar establecerán un nuevo récord en 2017.

Los 81 gigavatios que se instalarán este año son más del doble de la capacidad fotovoltaica instalada en 2014 y 32 veces más que la solar desplegada hace una década. En 2000 había apenas 150 megavatios instalados en el mundo. Este organismo sigue de cerca los movimientos del mercado y la evolución de este en todos los países.


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