En medio de la pandemia por la Covid-19, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) pidió a las autoridades panameñas garantizar los derechos de la infancia, uno de los sectores más vulnerables. Unicef lleva adelante la agenda denominada “Acción Mundial”, en la que sugiere medidas para apoyar a esta población. En Panamá se han registrado, al menos, mil 391 contagios en menores de 18 años de edad.
De acuerdo con datos oficiales, el 31% de la población panameña son niños y adolescentes.
Un llamado a garantizar los derechos de la niñez
La crisis provocada por la pandemia también deja vulnerables a la niñez y adolescencia del país y de todo el mundo. De acuerdo a datos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el 99% de los niños y los jóvenes menores de 18 años de todo el mundo (2 mil 340 millones) vive en alguno de los 186 países en los que se han impuesto distintas restricciones a la movilidad por la Covid-19. Mientras que el 60% de todos los niños vive en alguno de los 82 países que se encuentran en aislamiento total o parcial.
Ayer se habló del tema en la conferencia “¿Cómo evitar que la crisis de la Covid-19 se convierta en una crisis de los derechos de los niños, niñas y adolescentes?”, en la que participaron Kyungsun Kim, representante de Unicef; Markova Concepción, ministra de Desarrollo Social; Verónica Zavala, gerente del Banco Interamericano de Desarrollo para Panamá y Centroamérica, y Malena Sáenz, de Aliados por la Niñez y la Adolescencia.
Las cuatro panelistas coincidieron en que entre las medidas urgentes para garantizar los derechos de esta población figura el acceso a la educación, a la alimentación y al agua.
En Panamá, según el Análisis de la Situación de la Niñez y la Adolescencia (2019) y el Índice de Pobreza Multidimensional Infantil (2018) del Mides, el 31% de la población representa niños, niñas y adolescentes. Estos estudios también revelan que antes de la pandemia, un tercio vivía en pobreza multidimensional y sufría importantes privaciones como la falta de agua, servicios sanitarios y alimentación adecuada, entre otros.
Programa de acción
La representante de Unicef manifestó que hay seis aspectos importantes que impulsa la organización, y que los países deben tomar en cuenta para no vulnerar los derechos de la infancia: proteger su salud; proporcionar agua y saneamiento e higiene; garantizarles educación; ayudar a sus familias para que puedan atender sus necesidades; protegerlos de la violencia, la explotación y el abuso, y amparar a los migrantes, refugiados y desplazados o afectados por los conflictos.
De hecho, según la representante de Unicef, de los más de 2 mil 500 migrantes extracontinentales que están en Panamá, cerca del 30% son menores de edad. “Si se considera que más del 50% de ellos tiene menos de 6 años, se profundizan los riesgos que enfrentan a nivel físico y emocional, así como su exposición a las violencias. Garantizar su bienestar es un imperativo moral y un compromiso internacional”, planteó.
Explicó, además, que todos los derechos de los infantes se interconectan . “De nada sirve que estén sanos y educados, si no están protegidos. Hay acciones que se pueden combinar como la educación y el acceso al agua y saneamiento en todas las escuelas públicas. Si hay provisión de ese servicio básico, ahí vamos a cerrar la brecha socieconómica”, argumentó.
Dejó claro no se puede permitir que los niños asuman el costo que está dejando la pandemia. “La nueva normalidad no está definida, la definimos nosotros”, dijo.
El sector oficial
Pero, ¿qué está haciendo el Gobierno para que no se vulneren los derechos de los niños y adolescentes en Panamá? Markova Concepción, titular del Mides, entidad encargada de las políticas públicas para este sector de la población, señaló que hacen “todos” los esfuerzos por mantener los programas y proyectos dirigidos a esta población. Explicó que apenas se decretó el estado de emergencia el 13 de marzo pasado, se mantuvo el pago de todos sus programas sociales, al igual que las ayudas a los albergues y lugares de cuidado, tanto de adultos mayores, como de menores de edad. Contó que se planteó la necesidad de proporcionarles alimentos, como leche, para ayudar a su crecimiento. Indicó también que en la Asamblea Nacional reposa un proyecto de ley sobre primera infancia, que de aprobarse, “sería inédito” para el país. “Ya hemos hablado con el señor presidente [Laurentino Cortizo] sobre la celeridad de la aprobación de este proyecto', dijo.
Más acciones
Por su parte, Malena Sáenz, de Aliados por la Niñez, abogó por una salud integral inmediata y el acceso a la alimentación.
Mientras que Verónica Zavala, del BID, pidió un apoyo más fuerte a la salud emocional, ya que parte de la niñez y adolescencia podría estar pasando por estrés. Recordó que los análisis económicos indican que la Covid -19 aumentará la pobreza en el país, y eso haría más vulnerable a la infancia.


