PAQUIDERMOS. Un estudio realizado por la Universidad de Washington y publicado en la revista Science, señala que análisis de ADN en colmillos y heces de elefantes han permitido acotar la procedencia del 85% del marfil ilegal a dos zonas en África, una de sabana y otra de bosque, un dato básico que permitiría delimitar las zonas para luchar contra la caza furtiva de estos animales.