Los mosaicos de una plaza de Lisboa muestran ahora un retrato de la diva del fado Amalia Rodrigues, diseñado por el artista urbano Vhils, que pretende rendir homenaje tanto al género musical portugués como a los empedradores.
Con piedras negras, marrones, rosas y blancas dispuestas en el suelo y en una pared, la cara de la cantante, con la melena al viento, aparece en la pequeña plaza de la calle de Sao Tomé, en el barrio popular de la Alfama, desde julio.
La idea del proyecto fue de Rubén Alves, el director de La Jaula Dorada, una comedia sobre una familia de inmigrantes portugueses en París.
Alves pidió primero a Alexandre Farto, conocido como Vhils, que realizara la portada de un disco homenaje a Amalia Rodrigues, la leyenda nacional fallecida en 1999. “El fado es una música urbana, pensé en el arte urbano y, por tanto, en Vhils”, dijo.
Célebre por los retratos que esculpió con martillo neumático o buril en las paredes de Lisboa, Vhils es el más famoso de los artistas urbanos portugueses.
Alves le pidió que dibujara el rostro de la cantante en una pared, pero Vhils quiso utilizar también las aceras de Lisboa. Según el artista, el retrato vertical surge “como una ola”, y cuando llueve sobre Lisboa “el rostro hace llorar las piedras”, una metáfora de la emoción que se siente al escuchar el fado. Es la primera vez que el artista crea un fresco en el empedrado típico del país.
